Un equipo de expertos de la Universidad de Australia Occidental ha marcado un hito en la biología marina al localizar un ejemplar de tiburón dormilón a casi 500 metros de profundidad en el Océano Antártico. Este avistamiento, ocurrido cerca de las Islas Shetland del Sur, rompe con las teorías previas que descartaban la existencia de escualos en estas latitudes.
El animal, de entre tres y cuatro metros de longitud, fue inmortalizado por las cámaras del Centro de Investigación de Aguas Profundas Minderoo-UWA mientras se desplazaba en un entorno extremo, con temperaturas de apenas 1,27 grados Celsius, rozando el punto de congelación.
Según los investigadores, el ejemplar fue captado en una capa de agua específica que, a pesar de la profundidad, resulta ser más cálida que los estratos superiores. Este éxito científico fue posible gracias a equipos de grabación que operan exclusivamente durante el verano austral, ya que el resto del año la zona permanece sin vigilancia, lo que explica por qué estas «sorpresas» biológicas suelen pasar desapercibidas.
¿El tiburón dormilón siempre estuvo en la Antártida?
Ante la falta de datos históricos en esta región tan remota, surge la interrogante sobre si el cambio climático y el aumento de la temperatura oceánica están desplazando a estas especies hacia los polos. No obstante, la comunidad científica baraja una hipótesis más sencilla: es probable que los tiburones dormilones hayan habitado la Antártida desde hace mucho tiempo en poblaciones reducidas, aprovechando la oscuridad de las profundidades para pasar inadvertidos ante el ojo humano.
Tras este hallazgo, el investigador principal, Alan Jamieson, sugiere que este tiburón podría no estar solo. Se sospecha que otros ejemplares habitan estas cuencas profundas, sobreviviendo gracias a un ecosistema de carroña compuesto por restos de calamares gigantes y cadáveres de ballenas que se hunden hasta el lecho marino. Este evento no solo amplía el mapa de distribución de la especie, sino que abre una nueva puerta al estudio de la vida en uno de los rincones más inhóspitos del planeta.
Con información de AP.


