Crespo se consolida como el destino predilecto en Lara para disfrutar de los girasoles, una ruta turística que da la bienvenida a este municipio. Tras el éxito de la primera hectárea sembrada en 2025, se estima expandir la superficie de cultivo a 300 hectáreas este año. Para mediados de 2026, los visitantes podrán disfrutar de nuevos atractivos, como paseos a caballo y un caney diseñado para el intercambio de experiencias, información turística sobre Duaca y la degustación de gastronomía criolla.
Explica Beximar Billalonga, integrante del equipo de acompañamiento de la unidad de producción socialista agrícola «El Eneal», de la parroquia José María Blanco, que siguieron los lineamientos de la Dirección de Turismo de la Alcaldía de Crespo. Dijo que se encuentran en la preparación del terreno y a partir del mes de febrero las 300 hectáreas de sembradío estarán en etapa de germinación, por lo que entre mayo y junio estarán floreciendo. Los visitantes disfrutarán de unos tres kilómetros de girasoles.


Afirmó que el año pasado iniciaron con una hectárea como proyecto piloto, aprovechando al máximo las semillas provenientes de los llanos. Gracias a la riqueza del suelo en Crespo lograron enfrentar condiciones climáticas adversas por las fuertes lluvias y alcanzar, aun así, el 85% de la producción. Además de su fin decorativo, se cosecharon 1.500 kg de semillas destinadas a la industria aceitera y a la elaboración de forraje para consumo animal.
Buscan mejorar la siembra de los girasoles
Jesús Castillo, uno de los productores, indica que tuvieron buen rendimiento y estaban estudiando las opciones para mejorar la técnica. De allí, que Billalonga confirma la incorporación de mecanización con maquinarias para aprovechar al máximo la producción en menos tiempo y la posibilidad de mejorar el plan de fertilización.


Es un espacio para contemplar la naturaleza que ha atendido tres visitas guiadas, primero recibieron a las autoridades municipales, grupo encabezado por el alcalde Julio Garcés; después, integrantes de la Orquesta Sinfónica de Lara; y un paseo con un grupo de abuelos.
El amarillo de estos girasoles es más cautivante con los rayos del sol al amanecer o atardecer. Un lugar ideal para compartir durante el fin de semana y solicitar la visita guiada.


