En los últimos años, el sistema de salud pública en Venezuela ha experimentado un deterioro progresivo que ha convertido a los hospitales en escenarios de desesperación. A pesar de los esfuerzos oficiales por minimizar el problema, informes independientes y denuncias ciudadanas revelan una realidad alarmante: deficiencias estructurales crónicas, escasez de médico personal, falta de insumos y medicamentos básicos, y costos prohibitivos para tratamientos.
Huníades Urbina Medina, presidente de la Academia Nacional de Medicina, señala que los hospitales a nivel nacional trabajan con una operatividad cercana al 50%. De acuerdo con los datos que fueron extraídos del último informe publicado por la Encuesta Nacional de Hospitales (ENH), el 40% de los quirófanos están inoperativos, el 60% de los centros asistenciales no tienen medicamentos y el 40% de los hospitales tiene deficiencias con el comedor, lo que complica la dieta de los pacientes.
«La crisis hospitalaria no ha sido superada. Nuestros hospitales siguen siendo grandes depósitos de seres humanos. No hay forma de poder brindar atención oportuna a nuestros enfermos», dice Urbina.
Los datos aportados por el especialista, se basan en el sondeo que se hace a los 40 principales hospitales del país. Esta investigación confirma que el suministro de medicamentos en los hospitales es de los más deficientes de América Latina.


Hospitales no cuentan con los insumos necesarios para operar
El último informe publicado en septiembre de 2025 por el Observatorio Venezolano de la Salud confirma la precaria situación en la que se encuentra el sistema sanitario en Venezuela. De acuerdo con la información, en los principales hospitales hay un 70% de escasez de insumos necesarios para las operaciones. El 60% de los hospitales no cuentan con un suministro de agua constante, mientras que la ausencia de médico personal especializado era del 40%.
«Básicamente, nuestros hospitales tienen deficiencias en todas las áreas. Esto es algo que hemos venido denunciando, aunque con muchas limitaciones porque, al no tener cifras oficiales, no es fácil poder llevar un control relacionado con la cantidad de camas operativas o los niveles de desabastecimiento. Los informes que tenemos es gracias al mismo personal de salud que eleva estas denuncias», menciona Urbina.
La deficiencia estructural que hay en los hospitales no es algo nuevo. Desde el año 2015, diversas Organizaciones No Gubernamentales (ONG) han explicado que la escasez de medicamentos y la ausencia de equipos especializados hace que sea muy cuesta arriba poder hacer diagnósticos. De acuerdo con algunos números, para 2015 el 86% de los equipos de Rayos X y el 94% de los tomógrafos estaban dañados.
También había deficiencia con los laboratorios públicos. Los informes indican que, en un 94%, estas áreas de hospitalización estaban en desuso.
«La realidad es que seguimos dependiendo de los propios familiares para poder brindar atención a los pacientes. Se siguen pidiendo insumos en los centros asistenciales y se sigue necesitando que los familiares comprenda comida para poder alimentar a los pacientes. Es un retroceso tremendo», afirma Urbina.
Aunque no hay cifras oficiales relacionadas con la cantidad de camas hospitalarias disponibles en el país, desde el año 2023 se estima que en Venezuela hay poco más de 27 mil camas hospitalarias. Esta proyección daría un promedio de 9,8 camas hospitalarias por cada 10 mil habitantes, una cifra considerablemente inferior a la que se maneja en otras naciones y muy por debajo de los estándares que establece la Organización Mundial de la Salud (OMS), la que considera que debería haber 25 camas hospitalarias por cada 10 mil habitantes.
En Colombia, por ejemplo, se estima que hay entre 17 y 19 camas hospitalarias por cada 10 mil habitantes, mientras que en Brasil hay entre 23 y 24 camas por cada 10 mil habitantes. Otros países de la región, como Honduras, tienen el mismo promedio de camas por cada 10 mil habitantes.
Para efectos de este reportaje, el equipo periodístico de LA PRENSA, DIARIO DE LARA, hizo un sondeo a diversos medios de comunicación con el objetivo de registrar en una data propia de las denuncias documentadas por organizaciones independientes y que desnudan la realidad de la mayoría de instituciones sanitarias.
El sondeo revela casos emblemáticos que muestran el estado de vulnerabilidad sanitaria en el que se encuentra el país. NTN24, por ejemplo, informó que en octubre de 2025, en el Hospital Universitario Ruiz y Páez de Ciudad Bolívar, ocurrió el caso de una joven que tuvo que dar a luz en las escaleras de un hospital público, porque no había especialistas que la atendieran.
Los medios de comunicación denuncian también que hubo indiferencia por parte del personal que estaba de guardia, aunque otros informes afirman que la institución no tenía cómo recibir a la parturienta.
Aunque a nivel internacional el caso tuvo un impacto mediático importante, los medios de comunicación en Venezuela recordaron que esta imagen ha sido recurrente en las maternidades del país.
Otro de los casos que demuestra la precaria situación en la que se encuentran los hospitales está directamente ligado con la escasez de insumos en los hospitales. De acuerdo con los datos que maneja la Academia Nacional de Medicina, el 60% de los medicamentos que son utilizados para atender emergencias relacionadas con problemas cardíacos no están disponibles en los centros de salud.
«La realidad es que la escasez persiste. Hay marcadas deficiencias en cuanto al suministro de medicamentos para tratar crisis hipertensivas. También tenemos una deuda quirúrgica importante. En traumatología, por ejemplo, no estamos operando a todas las personas que lo requieren», dice.


Ambulatorios en el piso
Otro de los aspectos desde el cual se explica la crisis hospitalaria que hay en Venezuela es la poca capacidad de respuesta que tiene la red de atención primaria. De acuerdo con lo explicado por Huníades Urbina, sólo el 10 o 15% de estas instituciones están cumpliendo con su trabajo, mientras que los demás son usados como refugios o depósitos.
«Esto es lo que explica el hecho de que cada vez tengamos hospitales colapsados con enfermedades que pueden ser atendidas perfectamente en un ambulatorio. A la emergencia de grandes hospitales nos llegan personas con cuadros asmáticos», señala.
Orlando Hernández, médico internista consultado para este reportaje, menciona que los problemas estructurales que tiene el sector salud hace que sea prácticamente imposible trabajar con base en la medicina preventiva, lo que a su vez termina siendo una de las principales razones para explicar el colapso de los centros asistenciales.
«Aquí no hay diagnósticos temprano. Por un tema de poder adquisitivo o por algo cultural, la realidad indica que las personas no tienen la costumbre de ir a consultas periódicas para poder detectar en etapa inicial una enfermedad y eso al final termina congestionando los hospitales», dice.
El doctor señala que el cáncer es un ejemplo de esto. A su juicio, muchos pacientes obtienen diagnósticos tardíos y llegan con tumores muy pronunciados a una emergencia oa un servicio oncológico.
«Son casos que, en etapa inicial, no tienen que llegar a una emergencia, lamentablemente, hay tantos casos que son diagnosticados de forma tardía que terminan generando colapso en la red pública», comenta.
Otro de los aspectos que tiene al sector salud en estado precario es la ausencia de personal especializado. De acuerdo con datos que maneja la Federación Médica Venezolana (FMV), más de 60 mil médicos han dejado sus puestos de trabajo en los últimos años. Los bajos salarios que pagan los hospitales públicos, la criminalización del oficio y las deficiencias hospitalarias obligan a muchos profesionales a tirar la toalla.
De acuerdo con algunas estimaciones y según el último censo de la FMV, la renuncia de estos 60 mil médicos ha representado la pérdida del 40% del personal necesario para el funcionamiento de los hospitales. A esto hay que sumarle renuncias masivas de enfermeras, lo que termina afectando la capacidad de atención a un paciente.
«Hemos sufrido mucho por la ausencia de personal. El salario no motiva a los trabajadores del sector salud y al final, los pacientes son los más afectados con una realidad que golpea a todas las instituciones en el país. Esta es una realidad de la que no se escapa a ningún centro asistencial», dice Urbina.
Otro de los factores que evidencia el deterioro del sistema de salud en Venezuela son los niveles de morbilidad y mortalidad. Por ejemplo, según informes independientes, Venezuela es uno de los países con mayor incidencia de mortalidad de pacientes oncológicos. En 2024, fallecieron por cáncer 97,62 por cada 100 mil habitantes (de 2025 no se disponen cifras al respecto).
Aunque no hay balances oficiales que permitan graficar el impacto del retroceso sanitario, los expertos consideran que el país ha retrocedido al menos 100 años. Esta realidad ha sido experimentada de primera mano por los pacientes que, desde 2015, viven en una crisis prolongada en los hospitales y ambulatorios del país.


