Como si se tratara de una carrera de resistencia, propietarios y encargados de restaurantes en Barquisimeto replantean su modelo de negocios para seguir abiertos. En algunos establecimientos, la caída de las ventas en 2025 fue 40%. Y en la primera semana de 2026, tuvieron que reducir horarios de atención al público por los acontecimientos registrados en Venezuela el 03 de enero, y por la baja demanda de comensales.
En el restaurant Lácteos Migo, en la avenida Las Industrias, los primeros días del año trabajaron de siete de la mañana a 7:00 p.m., reduciendo tres horas de su jornada habitual. «Por temas de seguridad, decidimos trasladar a los trabajadores a sus hogares antes de las 11:00 p.m….Nuestro principal inconveniente es que los precios de los alimentos han aumentado y hemos tenido que hacer ajustes al menú», comunicó María Montilla, administradora.
Este comercio tiene un año de inaugurado y un reto: establecer precios racionales a los platillos para no perder clientes, porque saben que la demanda se ha contraído. Allí un menú ejecutivo se oferta en $8.4 y su especialidad son las cachapas.


Gastos operativos de los restaurantes
Luis Duarte tiene 30 años al frente de Bandeja Paisa Restaurant, un negocio familiar colombiano, en la carrera 18 con calle 32. Hasta el viernes 09 de enero estaba evaluando los gastos operativos para planificarse los próximos seis meses del año.
«2025 fue un año duro. Hubo meses con caída de las ventas hasta de 90%. El problema principal son los gastos operativos, entre impuestos, pago de servicios, salarios, transporte de trabajadores y darles la comida se van más del 45% de la utilidad mensual. Hubo ocasiones en las que tuvimos que sacar dinero de los ahorros para pagar sueldos, porque las ventas no daban», puntualizó.
Duarte estaba preocupado por el precio de los alimentos. «El 30 de diciembre que fue la última vez que hice un pedido, el kilo de solomo estaba en $14, hoy me dicen que ahora está en $24; el kilo de marrano pasó de $5 a $9, que son las carnes más consumidas», afirmó. Recordó que antes de 2020, su restaurant vendía un promedio de 2000 platos diarios, ahora venden cerca de 50.


Melín Rodríguez es administradora de Suelo Larense Restaurant, en la calle 60 entre carreras 11 y 12, y aunque laboran de 11:30 a.m. a 3:00 a.m., del 03 al 08 de enero tuvieron que trabajar hasta las 7:00 p.m. por la soledad que registraban las calles.
«Este es un restaurant de gastronomía de Carora. Tiene 36 años de historia y nuestro principal reto ahora es mantenernos con precios asequibles, pero sin desmejorar la calidad», apuntó. Están esperanzados que en la segunda semana de enero la demanda aumente, por la cantidad de personas que se esperan para la procesión de la Divina Pastora el 14 de enero.
Aunque no hay cifras oficiales, el sector gastronómico en Barquisimeto registra el cierre de más de 20 restaurantes en 2025. «Esos cierres se dan porque los empresarios no aguantan la voracidad fiscal y porque no comprenden que el nicho está saturado de restaurantes y los clientes son cada vez menos. Con el poder adquisitivo de la mayoría de los venezolanos, sólo un target muy reducido puede comer a diario o frecuentemente en un restaurant», argumentó Luis Duarte.


