Jennifer Orozco | LA PRENSA.-Les quitaron un televisor y DVD que les había donado un grupo de familiares y los detenidos se fueron a huelga de hambre. Reos del centro de coordinación policial de La Mata exigen presencia de una fiscal, pues el nuevo director les quitó los beneficios que les fueron dados por la gestión anterior.
«El televisor es para ellos ver películas y distraerse. Ellos podrán ser ladrones o asesinos, pero esos beneficios que tenían son para cualquier ser humano, cosas básicas que deberían tener”, decía entre lágrimas una de las madres de los detenidos, luego de que su hijo devolviera los alimentos, pues dijo que no comería hasta que una fiscal del MP fuera hasta la comisaría a escucharlos.
Además del televisor, a los detenidos les quitaron la dos visitas de familiares a la semana, la visita de niños al mes, la visita para comida cruda y ropa cada 15 días que se les había otorgado hasta hace 15 días, cuando aún estaban bajo el regimiento del director anterior. Según las madres además los presos están durmiendo en el suelo pues después de la última requisa les llevaron las colchonetas, hamacas y sábanas que les habían llevado para que pasaran sus horas nocturnas.
Esas cosas como que las quemaron, pues las hicieron que las sacaran para limpiar las celdas y después no se las devolvieron, los muchachos están durmiendo en el piso”, dijo otra madre.
El día de ayer, se fueron a huelga de hambre desde las 7:00 de la mañana y sólo recibían agua y caramelos. Dijeron que estarían así hasta tener alguna solución y si no tomarían medidas más drásticas para que la gobernadora Carmen Meléndez, los visitara y les restablecieran los beneficios.
Además les están pegando. Como se quejaron de que los policías se agarraron el televisor y el DVD para el uso personal de ellos, un policía los cacheteó y les dijo que no tenían derechos”, comentó la señora.
Según ellas los aparatos electrónicos fueron decomisados y los tienen en la oficina del director. La comisaría de Cabudare desde el 3 de noviembre ha pasado por una limpieza profunda con tres requisas, donde fueron conseguidas armas, tarjetas de débito, teléfonos celulares, dinero en efectivo y hasta una prostituta.

