Luego de siete semanas en el templo Matriz de Quibor, municipio Jiménez la imagen de la virgen de Altagracia de Quibor, municipio Jiménez, retornó al templo Nuestra señora de Guadalupe en La Ermita donde llego el pasado 24 de enero. El padre Havis Escalona explica que el recorrido se realizó en procesión compañía de los devotos y como familia cristiana elevaron plegarias por la paz, por la familia y por las comunidades parroquiales.
Hoy el lienzo de más de 400 años de la Virgen de Altagracia está más cerca de los habitantes de Quíbor, devoción que nació antes que la capital del municipio Jiménez del estado Lara fuera fundada, en 1620. Según cuenta el padre Havis Escalona, párroco de La Ermita, la fe en esta advocación mariana comenzó en 1606 en el centro de una de las familia del lugar.
Las cárcavas de Quíbor no solamente son imponentes por la profunda erosión del suelo, sino por su valor como reservorio de la flora del semiárido y por ser uno de los más de 300 sitios de interés arqueológico del municipio Jiménez. Razones que justifican el temor de ambientalistas y de la comunidad de arqueólogos, ante la penetración de maquinaria pesada en esta área. El Ministerio para Ecosocialismo en Lara ordenó la paralización de tal movimiento de tierra.