En sus ojos brilla la ilusión de quien, tras largas jornadas de quimioterapia, vuelve a reencontrarse con su reflejo. La imagen que devuelve el espejo muestra una sonrisa que se había desdibujado con la enfermedad, pero que ahora resurge con alegría. Esta es la reacción que tiene cada paciente, justo al momento en que la fundación junto a estilistas le entrega una peluca.