Euseglimar González | LA PRENSA.- ¡Ay hermanito! ¿Por qué a ti? Dios, que se haga justicia, gritaba y lloraba la hermana de José Luis Meléndez Lucena (33), conocido como “Viejo Juan”, quien fue asesinado de una descarga de escopeta la madrugada de ayer en Valle Inmaculada de El Coriano, al oeste de Barquisimeto.
El hombre recibió la descarga de escopeta en la parte izquierda de la cabeza, arriba de la oreja. Su rostro estaba ensangrentado y por el impacto una muela quedó en un charco de sangre a centímetros de él. A unos 50 metros del cadáver quedó un cartucho rojo. “Viejo Juan” vestía pantalón amarillo y franela verde oliva, quedó bocabajo, la descarga de escopeta la recibió en la cabeza.
Cuentan sus familiares que antes de que al hombre lo asesinaran estuvo en casa de sus hermanas y en la madrugada, cuando regresaba a donde vivía, lo mataron.
El domingo José Luis tomaba alcohol junto a su familia, quienes celebraban el Día del Padre, pero en la noche decidió reunirse con sus primos en El Coriano para seguir festejando. A las 4:00 de la mañana se acabó la parranda y se fue para su casa en Cerritos Blancos.
“Viejo Juan” se despidió de sus parientes y caminó alrededor de 300 metros. Justo cuando iba por una curva, unos tipos armados salieron de un buco lleno de monte sorprendiéndolo. Uno de los criminales cargaba una escopeta y sin mediar palabras le dispararon en la parte de atrás de la cabeza.
Yolimar Meléndez, su hermana, cuenta que el domingo desde temprano estaban reunidos en casa de una de las hermanas mayores en Villa Productiva, al oeste de Barquisimeto. Estaban tomando y disfrutando en familia, pero a las 7:00 de la noche José Luis les dijo que se iba para El Coriano porque visitaría a un familiar e inspeccionaría una casa en construcción. Aún cuando sus familiares le pidieron que no se fuera, él no hizo caso y salió.
“Viejo Juan”, como era conocido José Luis, siguió la parranda en casa de sus primos y continuó bebiendo hasta la madrugada.
“Tuvieron que confundirlo, él no tenía problemas con nadie y ni antecedentes. ¿Quién le pudo haber hecho eso a mi hermano?”, se preguntaba en medio del llanto Yolimar.
El papá de José Luis veía su cuerpo tirado en la carretera de tierra. Se llevaba las manos a la cabeza y lloraba desconsoladamente, mientras que era abrazado por sus hijos.
Familiares contaron que José Luis era albañil y como la mayoría de los venezolanos estaba “guerreando” para poder llevarle comida a sus hijos.
“Él le hacía trabajos de albañilería a mi hermana y a otras personas y a veces le pagaban con comida y él lo agradecía, porque tenía cómo llevarle comida a sus hijos. Siempre estaba al pendiente de que ellos estuviesen bien”, contó la hermana, mientras que por su rostro recorrían lágrimas.
José tenía planeado viajar la próxima semana a Barranquilla, Colombia, pues uno de sus hermanos, que ya está residenciado allá, le mandaría la plata para el pasaje. Ambos trabajarían en la construcción de viviendas.
Se iba por un mejor futuro para sus hijos, pero sus planes no se pudieron concretar”, comentó una hermana mientras veía el cadáver de José tirado en plena calle.
José Luis deja a cuatro niños huérfanos. Todos estaban ayer en la mañana en el sitio en donde fue asesinado.
Funcionarios del Eje de Homicidios del Cicpc llegaron hasta la escena del crimen para colectar todas las evidencias e iniciar las investigaciones. Aún no tienen un móvil determinado, pues al hombre no le robaron nada. El cuerpo fue trasladado hasta la morgue del Hospital Central.

