A casi tres meses del crimen que conmocionó a los habitantes de El Tocuyo, comisiones de la Coordinación de Investigaciones de Delitos Contra las Personas de la Delegación Municipal Barquisimeto del Cicpc, esclarecieron el homicidio de Gabriel José Guédez González (30), tras detener a J.A.T.G y confirmar que lo atacó de varias puñaladas, debido a que tenía una deuda y que se había llevado su teléfono celular en el que constaba que la víctima ya había comenzado a cancelar una parte del monto exigido.
Douglas Rico, director nacional del Cicpc, recordó que Guédez era abogado muy querido en El Tocuyo y trabajaba en la Alcaldía de Morán. Fue asesinado la madrugada del domingo 1° de marzo, a la 1:30 a.m. «Siempre hay un vínculo directo y en este caso, cuando los funcionarios, tras analizar que recibió varias heridas por arma blanca, el estudio de la escena permitió saber que el agresor era una persona conocida, alguien de confianza. No se localizó el teléfono celular y así se estableció el vínculo», dijo.
El detenido, de 25 años, sometió al abogado y al consumar el homicidio, escondió el cuchillo. Pero tras un poco más de dos meses de investigaciones, los funcionarios descartaron a varios ciudadanos sospechosos. Confirmando que era amigo de la víctima.
El atacante no tuvo piedad, tal como lo relata Rico, al indicar que en ese momento sostenían una discusión y la misma se estaba saliendo de control, ante la intransigencia del victimario, quien solicitaba que le cancelara el monto completo, incluso ignorando que el abogado le había abonado una parte, al efectuar una operación a través de pago móvil.
Ese fue el motivo por el cual el responsable intentó desaparecer el celular y así evitar que los funcionarios descubrieran la operación reciente a su nombre. «Nunca se localizó para tener esta pesquisa y sin embargo, las investigaciones nos llevaron a que este ciudadano está relacionado con el hecho. Así comienzó a armarse el rompecabezas y tener evidencias que comprometen la participación de este hombre», resaltó.
Cuando el hombre se supo descubierto, llevó a las comisiones hacia donde tenía escondido el cuchillo, el celular de Guédez y otras pertenencias. Un lugar cercano a un río, donde también arrojó la ropa que llevaba el día del crimen. Algunas prendas con restos de sangre confirmaron su responsabilidad.

