LA PRENSA DE LARA.- Una vez más la circunstancia nos ha colocado delante del pueblo para expresarle el compromiso decidido y renovado con la defensa de la independencia nacional. Este es el tiempo como nunca antes lo hubo de darle rostro y sentido a la patria Socialista Bolivariana por la que estamos luchando.
Como decía nuestro Libertador en 1820: Es imperturbable nuestra resolución de Independencia o nada. Independencia definitiva o nada, debe ser la divisa de los Bolivarianos y Bolivarianas de hoy. Independencia definitiva es nuestra causa y nuestra tarea permanente.
Independencia entendida desde el ahora, desde el aquí, nos obliga a ver hacia el pasado para encontrar el rumbo cierto hacia el porvenir. Es por eso que la tesis reaccionaria del imperio y de la burguesía apátrida contra la patria, nosotros y nosotras le oponemos la tesis combativa, creativa y liberadora de la Independencia y del socialismo Bolivariano como proyecto abierto y dialéctica de construcción: La independencia no ha terminado es nuestra lucha diaria y permanente.
Porque continuar con nuestra Revolución Bolivariana:
– Para cumplir con la memoria de Bolívar y Chávez
– Para continuar y terminar el proyecto independentista de Simón Bolívar
– Para garantizar la paz, derechos y anhelos de la nación.
– Por perfeccionamiento del sistema de justicia
– Para mantener las misiones y grandes misiones
– Para profundizar la democracia participativa y protagónica a partir del reconocimiento de los nuevos sujeto del poder popular.
– Por la defensa de la soberanía y la integridad de la nación y la protección contra intervencionismo extranjero.
– Para reivindicar el carácter pluricultural de la patria.
– Para garantizar el futuro de nuestra juventud.
– Por la preservación de la vida en el planeta.
– Para avanzar y consolidar la recuperación económica integral del país fortaleciendo los motores productivos y logrando la estabilidad de los marcadores económicos fundamentales.
– Para garantizar los planes para el desarrollo humano gratificante y la protección social del pueblo así como la recuperación del estado de bienestar social vulnerado por el bloqueo.
– Para asegurar el derecho al ambiente a la ciudad y a los servicios público.
– Para garantizar y promover la participación del poder popular para el buen gobierno.
– Para reivindicar los pueblos del Sur.
Ahora bien, ¿cuál es el contexto nuestro americano y mundial en que estamos dándole vida a un modelo alternativo socialista Bolivariano?
Es claro que nuestra América vive un cambio de época que arrancó, y es justicia reconocerlo, con la llegada al poder de la Revolución Bolivariana: un cambio de época que se caracteriza por un cambio real y verdadero de las relaciones de poder a favor de las grandes mayorías. Es claro, también, que el sistema mundo capitalista atraviesa por una crisis estructural que puede llegar a ser terminal: una crisis que, por su catastrófica magnitud, nos obliga políticamente, como diría Martín, a aclarar y prever cada día, como de hecho lo hemos venido haciendo, para minimizar sus impactos sobre la& ;República Bolivariana de Venezuela. Pero hay un signo alentador que quiero destacar: ha comenzado a sentar sus bases un sistema internacional multipolar que se orienta hacia ese gran principio que Bolívar llamaba el equilibrio del Universo.& ;
Escrito por: Carlos Peña& ;
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