Así como los niños deben aprender matemática, lenguaje, historia y biología en la escuela, también deben saber sobre finanzas personales que les permitan conocer el valor del dinero, tomar decisiones informadas, saber lo que es planificarse, ahorrar, aprovechar las oportunidades y anticipar riesgos.
La educación financiera es considerada una herramienta para que la sociedad pueda progresar, y es deber de los padres e instituciones educativas en Venezuela alfabetizar a los niños sobre estos temas.
Según el Servicio de Dinero y Pensiones del Reino Unido, la relación con el dinero debe comenzar entre los tres y siete años de edad. La economista, Liuba Malpica, explica que apenas un niño comienza a tener conciencia, los padres deben explicarle la diferencia entre una necesidad y un deseo, deben saber lo que son los gastos diarios, hasta llegar a aprender sobre lo que significa un presupuesto sencillo.
«La educación financiera puede ser una actividad lúdica, para que niños que entiendan que el dinero tiene un valor y bien utilizado puede ser un instrumento para generar riqueza», comunicó Malpica, quien también es docente de la UCLA. Los niños y adolescentes deben aprender lo que es un ingreso.
«Los padres también deben explicar que ese dinero pierde valor en el tiempo por la inflación. Al ahorrar hay que tomar en cuenta ese factor. Decirle al niño: si quieres comprar algo, cuánto tiempo te tomará alcanzar el monto necesario, tomando en cuenta la inflación», mencionó.
Las palabras planificación, plan de ahorro e inversión, deben estar en el vocabulario de los niños, sobre todo a partir de los 11 años, debido a que a nivel global, los Estados han entendido que la educación financiera es crucial tanto para alcanzar el bienestar económico personal, como para el desarrollo económico de las sociedades. En Europa, Estados Unidos y en países de Latinoamérica, como Ecuador o México, han incluido la educación financiera en el currículo escolar.
Saber sobre finanzas personales es necesario para la toma de decisiones informadas y con criterio. Incluso, los psicólogos señalan que tener estabilidad financiera contribuye a tener salud mental, porque se evita la percepción de escasez o la ansiedad que generan las deudas.


Necesario bancarizarlos
Patricia Ruiz es abogada y educadora financiera, y contó que su hijo Miguel Rojas Ruiz, de 12 años, comenzó a aprender sobre finanzas hace un año con su asesoría e ingresando a una escuela para niños emprendedores, y su nivel de conocimiento es tal que invierte en la Bolsa de Valores de Nueva York y tiene su propio negocio, dando conferencias a otros niños sobre la importancia de aprender a generar un ingreso, ahorrar y saber cómo hacer crecer ese capital. Tiene una cuenta en Instagram llamada @finanzasconmiguelito, donde educa a sus seguidores.
«Miguel ha dado conferencias a más de 120 niños entre Barquisimeto y Caracas, y él le dice a los niños que si colaboran en su casa como, por ejemplo, botando la basura, sacando a pasear al perro, arreglando su cuarto, los niños pueden pedir una mesada a sus padres, y ese podría ser un ingreso, del cual deben ahorrar una parte, fijarse una meta o hasta pensar en crear un emprendimiento», explicó.
Al cumplir 12 años, Ruiz le obsequió $100 a su hijo que el niño usó para abrir una cuenta en un broker (intermediario financiero) y comprar acciones en la Bolsa de Valores de Nueva York, invirtiendo en empresas de tecnología.
«Miguel utiliza su tiempo en internet para aprender. Es un niño que juega como cualquiera, pero siempre le he inculcado que utilice el internet para adquirir información de valor», refirió. El jovencito tiene una cuenta de ahorro en un banco venezolano, y ya sabe en qué gastar su dinero. Hace transferencias, Pago Móvil y usa su tarjeta de débito.
La educación financiera prepara a las generaciones, y niños y adolescentes pueden aprender a manejarse con holgura en la banca online, por ser nativos digitales.


