Desmontar los mitos sobre la diabetes tipo 1 en la infancia comienza por concienciar a los padres en la nutrición, pero sin el extremo de eliminar los carbohidratos. Un monitoreo constante de la glucosa es la clave para controlar esta condición insulinodependiente. Así lo afirman representantes de la Asociación Guerreros Azules, organización dedicada a orientar a las familias para garantizar que los niños ejerzan su derecho a desarrollarse con normalidad y calidad de vida.
Martha Palma Troconis, coordinadora general de la asociación, destaca lo indispensable de la educación acerca de la diabetes y las confusiones que se desarrollan en torno al consumo de carbohidratos que generalmente buscan restringirlos por completo, cuando los padres pueden seguir incluyéndolos en la nutrición balanceada.


Nutrición debe aportar azúcar sin temor a la insulina
Los especialistas señalan que los pacientes pueden consumir alimentos que aporten azúcar sin temor a la insulina, ya que esta es una necesidad vital para su organismo. Advierten que eliminar los carbohidratos de forma radical puede comprometer el crecimiento de los niños y aclaran que un error común es reducir las dosis de insulina ante una menor ingesta de azúcar.
La doctora Julaymargod Martínez, presidenta de la Sociedad Venezolana de Pediatría y Puericultura, filial Lara, aplaude la iniciativa que promueve Guerreros Azules que les permitió sumarse al programa científico «ABC de la Diabetes» que han implementado en 22 estados del país con las ponencias de un equipo multidisciplinario. «Es una programación marcada por la innovación que incluye los avances tecnológicos y los nuevos dispositivos que permiten administrar la insulina de forma tan precisa, que los niños no estén expuestos a complicaciones que ameriten de hospitalización», dijo.
Resalta lo indispensable del manejo integral del diagnóstico en diabetes tipo 1, tal como lo afirman especialistas acerca del monitoreo certero de la glucosa, para medir el control metabólico de niños y adolescentes, a través de dispositivos con sensores que funcionan bajo reacción enzimática. Los valores exactos se envían a una aplicación de teléfono, los cuales tienen una precisión que se pueden actualizar cada 3 o 5 minutos.
Hablan de un monitoreo en tiempo real y sin necesidad de estar «pinchando» el dedo, son sensores u otros dispositivos que se pueden llevar en alguna de las extremidades, siendo lo más práctico en el brazo. Además, del cuidado previo con la dieta balanceada.


