El Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, destacó ante el Senado que, si bien las transiciones democráticas requieren tiempo, el proceso en Venezuela no puede extenderse indefinidamente.
Al comparar la situación actual con precedentes históricos como los de España tras el franquismo o Paraguay, Rubio enfatizó que, aunque apenas han transcurrido cuatro semanas, se espera una mejoría sustancial en un horizonte de tres a seis meses. El jefe de la diplomacia subrayó que la claridad sobre el cronograma aumentará una vez que el personal diplomático estadounidense, incluyendo la embajadora, esté operativamente instalado en el país.
Rubio indica que es la primera oportunidad de transformación real en Venezuela
Para la administración Trump, el escenario actual representa una ruptura tras catorce años de parálisis política. Rubio señaló que esta es la primera oportunidad real en más de una década para transformar las dinámicas sociales y políticas del país, dejando atrás el estancamiento previo. En este sentido, la velocidad de la transición dependerá en gran medida de la voluntad y el compromiso de los propios venezolanos para iniciar la reconstrucción nacional, un factor que el funcionario calificó como «crítico» para el éxito del proceso.
La estrategia estadounidense busca diferenciar la comunicación constante con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, del trabajo directo con la sociedad civil y las autoridades locales. Según el Secretario, el objetivo final es ver una nación «democrática, próspera y amigable», enfocada en recuperar la vida cívica y económica en el corto plazo.


