- Meteorólogo Luis Vargas alertó que fenómeno «El Niño» alcanzará su máxima intensidad en el último trimestre de 2026.
- Advirtió sobre un posible déficit de lluvias y exhortó al sector agropecuario a tomar previsiones ante la sequía.
El meteorólogo Luis Vargas advirtió que el país se prepara para enfrentar una intensificación del fenómeno de “El Niño”, el cual alcanzará su punto máximo entre octubre y diciembre de 2026. Basándose en datos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) y modelos meteorológicos de seguimiento, el especialista señaló que este evento podría llegar a ser uno de los más severos registrados desde 1950.
De acuerdo con las estimaciones de Vargas, el fenómeno comenzó en mayo bajo una intensidad moderada, pero mantiene una tendencia de crecimiento constante. “Ya debería estar alcanzando la intensidad de fuerte aproximadamente entre agosto y septiembre. A finales de este año, en el último trimestre, deberíamos tener un Niño muy fuerte, por encima de lo que ya hemos registrado”, explicó durante una entrevista para Unión Radio.
El experto explicó que “El Niño” responde a una fase cálida del océano Pacífico ecuatorial, donde las temperaturas superficiales del agua superan los rangos normales. Sin embargo, aclaró que la Organización Meteorológica Mundial no utiliza la clasificación de “Súper Niño”, aunque la intensidad proyectada para este año sugiere un impacto climático importante.

Llegada del fenómeno se refleja en patrones climáticos
Vargas indicó que, aunque el país ha recibido ondas tropicales superiores al promedio en los meses de mayo y junio, las lluvias han sido irregulares. El meteorólogo sostuvo que la franja norte del país experimenta un patrón de vientos que dificulta el desarrollo de nubes, lo que podría derivar en un déficit significativo en la frecuencia de las precipitaciones.
Comparando el escenario actual con el evento de 2015-2016, Vargas alertó que el evento de este año podría superar la severidad de aquel periodo, el cual fue responsable de una fuerte sequía en gran parte del territorio. Ante esta situación, el meteorólogo enfatizó que los efectos son progresivos y urgió al sector agrícola y ganadero a activar medidas de prevención para mitigar las posibles consecuencias de la sequía.

