Este martes, la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, encabezó una reunión de trabajo en el Palacio de Miraflores con una delegación de alto nivel de los Estados Unidos, liderada por el subsecretario de la Oficina de Hidrocarburos, Kyle Haustveit. En el encuentro también estuvieron presentes la encargada de negocios de EE. UU. en Venezuela, Laura Dogu, junto a diversas autoridades en materia energética de ambos países.
Durante el intercambio, la mandataria manifestó su satisfacción por la visita, resaltando que es una oportunidad para que el gobierno de Donald Trump logre “conocer de primera mano la realidad de Venezuela, el ímpetu de los trabajadores, nuestra industria, los hidrocarburos que han tenido un peso muy fuerte con las sanciones”.
La estabilidad económica y la atracción de capitales fueron puntos centrales de la agenda. Rodríguez fue enfática al señalar que la normalización total de la industria depende del levantamiento de las medidas coercitivas: “Le insistimos al presidente Trump que ya Venezuela debe cesar las sanciones para que todas las inversiones puedan desarrollarse plenamente porque siempre hay detalles y el inversionista requiere mayor seguridad jurídica”.
Rodríguez sobre las licencias de la OFAC
Pese a que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) emitió recientemente las licencias 56 y 57 —orientadas a facilitar operaciones con el Banco Central de Venezuela y otros bancos públicos—, la presidenta encargada cuestionó este formato de relación comercial.
Rodríguez advirtió que “una licencia -y lo voy a decir aquí y en todos los espacios- no brinda la seguridad jurídica en la proyección del tiempo», debido a que estos permisos son transitorios.
En este sentido, instó a avanzar hacia una relación más sólida y formal, asegurando que existe “la madurez suficiente, tanto los Estados Unidos como Venezuela, para establecer relaciones energéticas, relaciones económicas y de cooperación en el marco de las legislaciones de ambos países”.

