La soledad no deseada es la nueva enfermedad del siglo XXI. Datos aportados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), sostienen que una de cada seis personas en el mundo se siente sola, una condición que, de forma directa, contribuye al desarrollo de enfermedades, como la hipertensión.
El informe de la Comisión de Conexión Social de la OMS establece que cualquier persona, en cualquier parte del mundo, puede sentirse sola o socialmente aislada. Esta condición puede presentarse a cualquier edad y suele dejar problemas que no sólo están ligados con la depresión o ansiedad, sino también con las enfermedades cardíacas o los accidentes cerebrovasculares, por lo que piden a los gobiernos en el planeta que esta condición sea atendida como un asunto de salud pública.
De acuerdo con algunos estudios, el aislamiento social puede llegar a tener efectos similares al tabaquismo. De hecho, algunos informes señalan que, el no hablar con alguien, puede ser tan perjudicial como fumar 13 cigarrillos al día.
En Venezuela, esta realidad no es diferente. Psicólogos consultados para este reportaje, mencionan que el aislamiento social es una de las razones por la que más van las personas a consultas. En este sentido, señalan que, aunque ciertamente este fenómeno se presenta mayormente en adultos mayores, cada vez son más los jóvenes que expresan la necesidad de tener compañía.

«La soledad, cuando no es voluntaria, representa realmente un problema porque muchos no saben cómo sobrellevar esto. Ciertamente, este no es un problema nuevo porque los adultos mayores siempre han tenido que lidiar con esta sombra, pero en los últimos años esta brecha se ha acortado y ahora vemos incluso a adolescentes que sufren por esto», dice la psicólogo Mirian Suárez.
La especialista recuerda que la percepción de soledad no está relacionada únicamente con la ausencia de compañía. En esta línea, la psicólogo explica que una persona puede estar rodeada de gente y aún así estar tan aislada en sus problemas que va a sentir soledad.
«Esto realmente es una enfermedad invisible. Sólo las personas que están atravesando este proceso pueden entenderlo porque el asunto es mucho más complejo que el hecho de no tener compañía. El tema, con la soledad, es que, cuando no se ayuda a la persona, muchos de estos casos escalan y pueden terminar en tragedia», dice.
La especialista menciona que el primer paso para ir superando esta condición es necesario, en primer lugar, reconocer que se tiene un problema y buscar ayuda profesional. Esto puede impulsar a las personas a conectarse nuevamente con ellos mismos, para facilitar inserción a grupos de interés.
«En la psicología no se puede generalizar todo porque estaríamos cometiendo un error muy grave. Puede que a algunas personas la actividad física le ayude a conectar, pero otras pueden responder de mejor manera a la interacción con una mascota, por poner un ejemplo, es por eso que se vuelve necesario que cada caso sea visto de forma individual», dijo.
Los expertos mencionan que, las redes sociales, son un factor determinante a la hora de explicar el porqué cada vez hay más jóvenes sufriendo de soledad. Esta tesis se sostiene en que la conexión digital fortalece el aislamiento. Este es uno de los puntos que fue tratado en el Informe Mundial de la Felicidad 2026 en el que afirman que, ahora mismo, los jóvenes son menos felices que hace 10 o 15 años.
Además de problemas cardíacos o trastornos, como la ansiedad o depresión, un estudio publicado por la revista BMJ Oncology en octubre de 2025 indica que la soledad puede generar cáncer. El análisis, que se hizo con una muestra representativa de 1,6 millones de pacientes, indica que la soledad y el aislamiento social son factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades degenerativas.
Los estudios se realizaron en Canadá, Inglaterra, Finlandia, Francia, Irlanda, Japón y Estados Unidos. Entre las conclusiones, los autores mencionan que la soledad genera alteraciones cognitivas, trastornos del sueño, disfunción del sistema inmune y dolor.
El desarrollo de esta enfermedad no es la única variante analizada en este estudio. La evidencia documental revela que las personas que atraviesan el cáncer de forma solitaria tienen menos posibilidades de sobrevivir. En números, se estima que la tasa de mortalidad aumenta hasta en un 11% cuando las personas atraviesan la enfermedad sin ningún tipo de acompañamiento.
Lo que más preocupa a los especialistas en torno al tema es la poca importancia que se le está dando a una condición que, en algunas partes del mundo, está siendo vista como un problema de salud pública.
Al final, el aislamiento no es sólo la ausencia de compañía, sino un problema que va mucho más allá de esto y que tiene preocupada a la comunidad médica internacional, porque cada vez son más las personas que empiezan a sufrir diversos trastornos por una condición que afecta el metabolismo.
¿Cómo se identifica la soledad?
Identificar a una persona que está sufriendo por soledad no es algo tan sencillo como parece. Aunque hay rasgos muy distintivos relacionados con la conducta, una persona puede estar socialmente aislada, aunque viva rodeada de personas.
Julio Castillo, psicólogo consultado, indica que, por lo general, las personas que están inmersas en un proceso de soledad viven con la sensación de ser incomprendidas socialmente. Son personas que poco a poco empiezan a experimentar un cambio físico evidente y también hay variaciones conductuales, como alejarse de grupos que frecuentaba o dejar de hacer actividades físicas.
Otro de los «síntomas» evidentes en las personas que están atravesando por este proceso es el hecho de ser negativo en casi todo. Al escuchar cómo se expresa o cómo afronta alguna situación, son pesimistas. En este punto, también aparecen expresiones cargadas de baja autoestima.
«Estas son señales inequívocas de que hay un problema que va mucho más allá de un mal momento. Los seres humanos fuimos diseñados para socializar y cuando alguien abiertamente decide aislarse está actuando de forma antinatural y por eso es tan importante que familiares o amigos puedan identificar estas señales», dice.
El experto señala que en este punto, lo más importante es poder hacer un trabajo de acompañamiento. Al final, las señales, anteriormente nombradas, no son más que un grito de auxilio. En este punto, en muy pocas ocasiones las personas superan este bache por sus propios medios.
Por todas estas razones, desde la OMS consideran necesario que se atienda, con urgencia, un problema de salud que está afectando a una de cada seis personas en el mundo, costando millones de vidas al año.
Generación Z es la más afectada en la actualidad
Los adultos jóvenes pertenecientes a la Generación Z (personas nacidas entre 1997 y 2012) son los más afectados con el tema de la soledad. De acuerdo con lo dicho por diversos informes, el excesivo consumo de las redes sociales son uno de los factores determinantes para explicar este fenómeno.
De acuerdo con las investigaciones, más del 22% de los adultos jóvenes de esta generación sufren por esta condición. De hecho, en 2022 el suicidio fue la principal causa de muerte entre los asiáticos-americanos con edades comprendidas entre 15 y 24 años.
Los expertos mencionan que, en este apartado, las redes sociales han jugado un papel determinante en todo esto porque, aunque quizás las condiciones económicas y laborales han mejorado con respecto a generaciones anteriores, hay mucha presión social, lo que hace que la mayoría de jóvenes se aíslen y se consideren indignos.
Sufren más las personas con discapacidad
Una de cada dos personas con discapacidad sufre de soledad no deseada. Datos confirman que, en las personas que sufren algún impedimento físico son más propensas a padecer por esta condición. El estudio también revela que, en estas personas, esta condición se extiende por mucho más tiempo y es que, en el 73% de los casos, la soledad se puede prolongar por más de 3 años.
Las estadísticas indican que las personas con discapacidades relacionadas con las interacciones y relaciones personales presentan la mayor prevalencia (79,2%), seguida por las personas que tienen dificultades de comunicación (77%).

Los datos también confirman que, en la mayoría de casos, son las mujeres las que presentan mayores problemas de soledad. En números el 54,3% de los casos documentados son mujeres frente al 45,7% de hombres.
Curiosamente, en las personas con discapacidad, la mayoría de casos de soledad no deseada documentados fueron en jóvenes que tienen entre 18 y 29 años.
Expertos señalan que este fenómeno se debe a condiciones sociales. Muchos de estos casos empiezan a manifestarse cuando aparecen sentimientos de frustración por no conseguir empleo o por sentir que son una carga para sus familias.

