«El ser humano es el único ser vivo que tiene la capacidad de soñar», era una de las frases favoritas de Fruto Vivas, reconocido arquitecto venezolano, y ese pensamiento sigue tomando forma a través de sus hijos, quienes desde la Fundación Fruto Vivas impulsan talleres y diplomados para enseñar ecoarquitectura y tecnología popular en diferentes estados del país.
«La fundación nace para continuar el pensamiento, la obra y el legado de Fruto», explicó Vladimir Vivas, director de educación, formación e investigación de la organización.
La fundación está a cargo de cuatro hijos del reconocido arquitecto: Zuleima Vivas, presidenta; José Alí Vivas, encargado de los diplomados en línea; Ana Irene Vivas, responsable de imagen; y Vladimir el director, quienes mantienen la organización sin fines de lucro que funciona «a puro pulmón», como lo describen.
Vladimir sostuvo que la propuesta de la fundación siempre ha girado alrededor de uno de los ejes centrales del pensamiento de Fruto Vivas, la ecoarquitectura no como tendencia, sino como necesidad. Talleres itinerantes, construcción real y diplomados certificados que buscan enseñar lo que, a juicio de Vladimir, muchas universidades dejan de lado.
«He trabajado con estudiantes del décimo semestre de arquitectura que nunca han construido nada en su vida. Sólo han hecho maquetas. Aquí diseñamos para la vida real», sostuvo el también arquitecto Vladimir.


Fundación Fruto Vivas busca impulsar la vivienda saludable y productiva
Uno de los conceptos que la fundación busca rescatar es el de la vivienda productiva y saludable. Casas que no sólo sirven para habitar, sino que generen alimento, energía y trabajo.
«Fruto decía que morirse de hambre en una casa nueva sigue siendo morirse de hambre. Por eso él defendía las viviendas con huertos, paneles solares, molinos de viento y pequeños talleres familiares que evitaran la dependencia absoluta del empleo», dijo Vladimir.
A pesar del alcance de los proyectos, la fundación no cuenta con financiamiento fijo. Los talleres, muchos de ellos gratuitos, han sido costeados por los propios hijos. Es por esto que Vladimir pide a los empresarios y a todo aquel que quiera unirse a la fundación, para continuar el legado del reconocido arquitecto.
Decenas de obras y muchos proyectos arquitectónicos dejó Fruto Vivas en el país, una de sus obras más emblemáticas en el estado Lara es la Flor de Venezuela.
También diseñó varias viviendas en Barquisimeto, entre esas Casas García, en Valles del Turbio, el Palacio del Juego y Juguete (Parque del oeste), la casa Riccio, Tarantín, Furiati y Mendoza son algunas de las obras emblemáticas que se encuentran en la ciudad.


