- La defensora del Pueblo, Eglée González, admitió la vulnerabilidad en las prisiones venezolanas por la convivencia de reclusos de distintas categorías.
- Ante esto, reiteró el compromiso estatal con la reforma judicial mediante el trabajo conjunto y autónomo de los poderes públicos.
Este miércoles 10 de junio, la Defensora del Pueblo designada por el Parlamento, Eglée González, reconoció públicamente que en los centros de reclusión del país coexisten reclusos comunes, presos políticos, adultos mayores, adolescentes y niños. Durante su intervención, la funcionaria calificó este escenario como una realidad de alta «complejidad» y «vulnerabilidad».
Ante la dimensión y gravedad de las condiciones penitenciarias actuales, González manifestó la urgencia de abordar la situación de forma inmediata. “Yo estoy que corro”, declaró la Defensora al evaluar la magnitud de la problemática, al tiempo que insistió en que resolver este panorama requiere de un esfuerzo coordinado entre las diversas instituciones del Estado.
A pesar del diagnóstico, la titular de la Defensoría ratificó el compromiso del Gobierno Bolivariano con el proceso de reforma y fortalecimiento del Sistema Judicial en Venezuela. Asimismo, enfatizó que el organismo que preside mantiene la disposición de atender y dar respuesta a las solicitudes de los ciudadanos en cualquier región del país, afirmando que actuarán “independientemente de donde sea el caso».
Defensora González ve la situación como superable
González aseveró que los inconvenientes presentes en el sistema carcelario son completamente superables. A su juicio, la estrategia principal para mitigar y resolver este «drama» consiste en la implementación de una política de puertas abiertas, el flujo de una comunicación interrelacionada y un trabajo articulado entre los diferentes entes públicos.
Finalmente, la funcionaria remarcó que la vía idónea para optimizar la atención de los ciudadanos se fundamenta en el apoyo mutuo entre los organismos del Estado, respetando rigurosamente los límites de cada institución.
“La idea es trabajar en conjunto, con independencia, con autonomía; pero escuchando al otro”, concluyó González, subrayando la importancia del equilibrio de poderes en la resolución de la crisis.

