- El 60% del presupuesto familiar, lo destinan fundamentalmente a alimentos básicos y proteínas.
- El precio de la canasta alimentaria (60 productos de consumo masivo), se ubicó en $727,89 en julio, lo que equivale a 571.148,57 bolívares, según el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM).
La población que pertenece a estratos sociales medios y bajos, tiene que hacer compras pequeñas al menos una vez cada dos días, por la precariedad de su poder adquisitivo. Cada tres meses, realizan 36 actos de compra, en los que adquieren un promedio de 183 productos, gastando alrededor de 487 dólares en bienes de consumo masivo. Así lo indicó, Pedro Quintana, gerente de Atenas Grupo Consultor.
El 60% del presupuesto familiar, lo destinan fundamentalmente a alimentos básicos y proteínas. Esta empresa, dedicada a la investigación de mercado en Venezuela, reportó que el consumo de enero a julio 2026, comparado con el mismo periodo del año pasado, creció en unidades vendidas 5,8%.

La cifra, coincide con lo reportado por Conindustria el martes 18 de agosto, en la «Encuesta Coyuntura Industrial», en donde las empresas registraron una recuperación de su producción de 8,1% durante el primer semestre de 2026, siendo las fábricas de alimentos y productos farmacéuticos las que más crecieron de abril a junio.
El mercado de consumo masivo en Venezuela, mueve unos 21.300 millones de dólares al mes. Eso representa $3.300 millones más que en 2025.
A pesar que la inflación anualizada del país se ubica en 577% y que en los primeros siete meses del año los precios aumentaron 175,7%, según cifras del Banco Central de Venezuela (BCV), el consumo sigue expandiéndose.
La gente aumentó su volumen de compra en el último año en 1,5%, pagando incluso 8,1% más en precio unitario, según lo reportado por Atenas Grupo Consultor.
Más demandados
En julio, los productos más demandados fueron: las proteínas que experimentaron un alza de 6.4%, productos de mantenimiento del hogar 5.7% y productos impulsivos como snacks, chocolates, galletas 12.3% (esto influenciado por la temporada vacacional).
En los primeros siete meses del año, en comparación con 2025, los productos que registraron incremento del consumo fueron: Impulsivos 11.3%, alimentos procesados 9.4%, alimentos básicos (harinas, azúcar, pasta, arroz, café) 4.5%, productos de cuidado personal 3.3%, productos de mantenimiento del hogar 5.7%, lácteos, es un rubro cuyo consumo se estancó en 0.2% y bebidas alcohólicas, es el único que registró contracción de -2.4%.
¿Qué está influyendo?
Pedro Quintana, gerente de Atenas Grupo Consultor, explicó que hay dos factores que están impulsando el consumo en Venezuela: el primero tiene que ver con los ajustes en la nómina que realizó en mayo el Gobierno.

«Se aplicó un ajuste en los ingresos del sector público, misiones y asignaciones estatales, lo cual se transfiere de forma directa al consumo», refirió. Aunque el salario mínimo se mantenga en 130 bolívares, los trabajadores públicos reciben un bono de $240 al mes y las pensiones $70.
El segundo factor, es que han determinado que los ingresos de las familias se han mantenido para cubrir gastos básicos. «Aunque no ha habido una expansión masiva, los ingresos por hogar se han mantenido…Por un lado hay más presión en el presupuesto de los hogares, pero por el otro lado estos hogares mantienen unos ingresos que le permiten cubrir sus necesidades», expresó.
Alega que el comportamiento del consumo depende de los flujos de ingresos de cada hogar. «La mayoría de los hogares tienen ingresos diarios y entran en momentos diferentes. A medida que el hogar va recibiendo esos ingresos va realizando los gastos. Eso cambia según el perfil, hay unos hogares que mantienen más las compras quincenales o reposición y otros hogares que son más de compra de oportunidad o lo que ocurra en el momento», resaltó.
La consultora divide a las familias según su estrato socioeconómicos en cinco perfiles: las familia extendidas, son el 43% de los hogares, conformada por más de cinco miembros (padres, hijos, abuelos o tíos). Su gasto promedio trimestral en productos básicos es de $487. Hacen 36 actos de compra en ese tiempo (un acto de compra cada dos días.) Estos hogares aumentaron el consumo en detergentes, jugos y productos comestibles de abril a junio.
Las familias de veteranos con hijos, son el 29% de los hogares. La integran los padres que superan los 40 años y mantienen a sus hijos en casa.

Atenas Grupo Consultor, denomina a una familia como «nido vacío», que es el 25% de los hogares, cuando son adultos mayores que viven solos. Su gasto promedio trimestral en productos de primera necesidad es de $368, realizando un promedio de 31 compras cada tres meses. Ellos incrementaron gastos en refresco, en arroz y en café en el segundo trimestre de 2026.
Las familias jóvenes son el 12% de los hogares. Se trata de parejas menores de 40 años con hijos en edad escolar.
También están las familias libres, que representan el 11% de los hogares. Son parejas o personas sin lazos formales que comparten vivienda y distribuyen gastos comunes.
«El 64% de los hogares venezolanos pertenece a estratos medios y medio-bajos. Cuando se evalúa el gasto total incluyendo transporte, educación, diversión y entretenimiento y mantenimiento del hogar, este segmento llega a registrar desembolsos superiores a los 1.200 dólares trimestralmente. Esto ocurre porque en los hogares suele haber más de un aporte económico», indicó Pedro Quintana, gerente de esta empresa de mercado.
Precios van en alza
El precio de la canasta alimentaria (60 productos de consumo masivo), se ubicó en $727,89 en julio, lo que equivale a 571.148,57 bolívares, según el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM).

En un año, esta canasta aumentó 637,4% en bolívares y 29,8% en dólares, según la tasa oficial del BCV. Oscar Meza, director del Cendas y PhD en economía, indicó que este incremento de los alimentos en moneda nacional, impacta a cerca del 70% de los venezolanos, que no ganan en divisas.
«Quienes perciben ingresos en divisas es un sector que no supera el 30%. Por lo tanto, para el venezolano común, cualquier incremento es un golpe muy duro», argumentó.
Un docente o un empleado público, necesitan tres bonos del Gobierno de $240, para cubrir el gasto en alimentación al mes. «Si hablamos de pensionados, perciben unos $70; es decir, no cubren ni una fracción de la canasta alimentaria», recalcó. Argumentó que el monto del salario mínimo dejó de ser referencia, porque está anclado en Bs. 130, que al precio de la tasa oficial representan 0,16 centavos de dólar.
Brecha cambiaria
Quienes perciben ingresos en bolívares, se ven aun más afectados por la brecha cambiaria que existe en Venezuela. En Caracas el viernes 21 de agosto, esa brecha se ubicó en 29,44%, ya que el tipo de cambio oficial estaba en Bs. 777, pero el precio del dólar en la calle, lo pagaban las personas en más de Bs. 1000
«Los precios no son un indicador cualquiera, son el reflejo más fiel del comportamiento económico y el que impacta directamente al ciudadano. Si una persona no logra aumentar sus ingresos al mismo ritmo de esta depreciación, se ve obligada a reducir su consumo», explicó Meza.

El doctor en economía, apuntó a que el Gobierno incentiva la brecha cambiaria, ya que el tipo de cambio oficial, no es el mismo precio al que venden los bancos en la mesa de cambio. Ante esta distorsión, muchos comerciantes y ciudadanos guían sus transacciones fijando precios mediante el marcador paralelo o utilizando la tasa del Euro oficial que el lunes 24 de agosto se ubicó en Bs. 916
Liuba Malpica, economista y profesora de la UCLA, indicó que las razones por las que el consumo se ha incrementado es porque la población ha crecido.
«La población siempre está creciendo, lo que genera un mayor número de personas consumiendo bienes básicos. Gran parte de este incremento está concentrado en el sector alimentación, al que las familias le dan prioridad. Además, los ciudadanos, especialmente los trabajadores del sector público, han comenzado a generar ingresos por vías alternativas, desarrollando emprendimientos informales relacionados con venta de comida u ofreciendo algún servicio, para mejorar su presupuesto», explicó.
Estas alternativas impulsan el consumo y generan un respaldo económico que a su vez amplía la capacidad de compra en las familias.
Un segundo factor, es que Venezuela está produciendo más petróleo y por concepto de exportaciones han ingresado más divisas. De hecho, el Banco Central de Venezuela (BCV), reportó que el Producto Interno Bruto (PIB) del país aumentó 7,14% interanual en el segundo trimestre de 2026. Y el crecimiento de la actividad petrolera fue de 9,10% de abril a junio, versus el -2,12% que registró en el primer trimestre.

Economistas como Hermes Pérez, estiman que Venezuela pudo haber generado en el primer semestre de 2026, entre $16.000 millones y $20.000 millones en exportaciones petroleras, más del doble que en 2025 cuando ingresaron $7.000 millones.
Eso ha hecho que el Gobierno ajuste los bonos a través del Sistema Patria este año. De hecho, Oscar Meza, director del Cendas y doctor en Economía, destacó el pago del Bono de Contingencia, tras los terremotos del 24 de junio en Venezuela, por un monto de 223.500 bolívares ($284,83), a la población en zonas afectadas. Eso representó un alivio para los beneficiados, pero que no se traduce en bienestar social. «El Gobierno con este tipo de bonos, está reconociendo la precariedad de los ingresos de los venezolanos», opinó.
Por su parte Malpica, recordó que tras el doblete sísmico, ha ingresado al país ayuda humanitaria para atender la emergencia. Recursos principalmente destinados a provisión de alimentos, medicinas y productos de higiene personal, que son los sectores de manufactura que más han crecido.
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