El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes a través de sus redes sociales la decisión de postergar por dos semanas el ataque contra infraestructuras críticas en Irán. La ofensiva, que estaba programada para ejecutarse a las 20:00 hora de Washington, fue suspendida tras la consolidación de un compromiso de alto el fuego bilateral temporal entre ambas naciones.
Esta determinación surge tras intensas gestiones diplomáticas encabezadas por el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y el jefe del Estado Mayor paquistaní, Asim Munir. Según el mandatario estadounidense, las autoridades de Islamabad solicitaron formalmente la contención de la “fuerza destructiva” que Washington planeaba desplegar esta noche sobre objetivos iraníes, logrando abrir un espacio para la negociación.

El factor estratégico del Estrecho de Ormuz
La suspensión del bombardeo está sujeta a una condición estricta: que la República Islámica de Irán acceda a la “apertura completa, inmediata y segura” del Estrecho de Ormuz. Este paso marítimo es vital para el comercio global, debido a que por él circula una parte significativa de los hidrocarburos exportados a nivel mundial. La reapertura total es vista por la administración Trump como un paso esencial para la estabilización de los precios del crudo.
Anteriormente, el presidente Trump había amenazado con atacar centrales eléctricas y puentes con el fin de retrotraer la infraestructura iraní a la «Edad de Piedra» si no se restablecía el tránsito en la zona. Sin embargo, el mandatario señaló que, debido al avance de las conversaciones, ha optado por dar prioridad a la resolución pacífica del conflicto durante este periodo de 14 días.
Negociaciones sobre un plan de diez puntos
El mandatario estadounidense destacó que Washington y Teherán se encuentran en una etapa avanzada para alcanzar un acuerdo de paz a largo plazo. Según Trump, el plan de diez puntos presentado recientemente por Irán constituye una “base viable sobre la cual negociar”. Esta contraoferta, transmitida a través de la mediación paquistaní, aborda temas críticos como el fin de las hostilidades regionales y un protocolo de paso seguro por Ormuz.
El documento también contempla el levantamiento de sanciones económicas contra Irán a cambio de garantías de seguridad. El presidente aseguró que ya se ha llegado a consensos en casi todos los puntos históricos de desacuerdo, y que el plazo de dos semanas será utilizado para finalizar y consumar formalmente los detalles del tratado definitivo.

Perspectivas de resolución regional
En su mensaje, Trump se mostró optimista sobre la posibilidad de resolver el conflicto que ha mantenido en vilo a Oriente Medio. Afirmó que los objetivos militares de su administración ya han sido cumplidos e incluso superados, lo que permite transitar hacia una fase puramente diplomática.
La comunidad internacional observa con cautela este periodo de tregua, que representa el intento más cercano de normalización entre Washington y Teherán en años. De concretarse el acuerdo en el plazo estipulado, se pondría fin a un «perdurable problema» que ha afectado la estabilidad geopolítica y económica a nivel global.
Con información de EFE.

