Osman Rojas | LA PRENSA.- “Los vegetales aportan nutrientes y minerales que sirven para el desarrollo de los niños, niñas y adolescentes. La sardina es una extraordinaria fuente nutricional y cuyo kilo es mucho más barato que media docena de huevos”, comenta el nutricionista Jaime Fréitez, vocero de la Asociación Defendamos la Alimentación en Venezuela, cuando hace referencia que a la crisis hay que verle el lado bueno.
No todo en la vida es carne o pollo. La marcada escasez de comida aunado al alto precio de los productos hace que las personas saquen el jugo a los alimentos que tienen a la mano y es por ello que los vegetales y el pescado lucen como excelentes alternativas de nutrición.
Fréitez considera que es necesario que los padres busquen orientación profesional para que los niños (en especial de cero a 10 años) tengan una dieta balanceada que les permita desarrollar su potencial físico y mental.
Para el especialista es necesario “desempolvar los libros de la abuela” y empezar a cocinar con las herramientas que ofrece el mercado. Los especialistas consideran de vital importancia no descuidarse en los primeros años de vida de los niños, porque en un dos por tres pueden presentar problemas de malnutrición.
Los vegetales verdes aportan al organismo una importante cantidad de calcio y si no se puede comprar leche entonces hay que apelar a la ensalada. La clara de huevo también tiene calcio y eso la gente no lo sabe”, concluyó Fréitez.
Tan importante es saber adaptar los alimentos que en los centros hospitalarios varían, semanalmente, la alimentación de los pacientes para ayudarles en su proceso de recuperación.
Brenda Alarcón, jefa del Departamento de Nutrición en el Hospital Central, explica que si se tienen frutas y hortalizas las personas pueden estar tranquilas, pues cumplen con una dosis nutricional importante.

