El hecho de no contar con ambulatorios que puedan brindar atención a las mujeres embarazadas es un factor determinante para explicar que, muchas embarazadas, no estén cumpliendo con los controles rutinarios.
De acuerdo con lo explicado por diversos especialistas, las mujeres han controlado, históricamente, sus embarazos en centros de atención primaria. Estas instituciones son las que se encargan no sólo de suministrar vitaminas y medicamentos o evaluar la evolución del proceso de gestación, sino que también son las encargadas de aplicar las vacunas que se requieren durante los nueve meses.

Una realidad de hace más de una década para la red ambulatoria
Orlando Hernández, médico internista, comenta en conversación telefónica con el Diario de Lara, LA PRENSA, que, desde el año 2015, aproximadamente, estas instituciones han dejado de suministrar vacunas y medicamentos lo que hace que, en muchos casos, el control prenatal sea inexistente.
«La gente ha dejado de ir a las instituciones primarias y eso se ve reflejado en la cantidad de personas que, diariamente, visitan un gran hospital para solucionar algún problema que sea rutinario. El tema de la vacunación debería ser prioridad en los ambulatorios, pero lamentablemente no están llegando», dice Hernández.
Antonio González Mata, médico infectólogo, comparte esta opinión y señala que, al no haber ningún tipo de control prenatal, las mujeres terminan doblemente expuestas. «Este proceso de inmunización es clave en el embarazo. Los niños terminan expuestos a enfermedades y las consecuencias están a la vista. Cinco muertes por tosferina es algo preocupante», dice.

Para que se implementen políticas de seguridad estables, los médicos hacen un llamado a las autoridades para que empiecen a publicar boletines epidemiológicos. Esta información podría ayudar a las autoridades regionales a crear programas especiales para proteger a las embarazadas, algo que se hacía en el pasado y que se dejó de implementar.
Otra de las cosas que el gremio médico considera necesaria es la recuperación de la estructura de Barrio Adentro y CDI. De acuerdo con lo denunciado, muchas de estas instituciones han perdido su operatividad en los últimos años, dejando desasistida a buena parte de la población en Venezuela.

