El riesgo de incendio en vehículos puede prevenirse mediante el mantenimiento preventivo del tren delantero y del sistema de combustión. Es crucial vigilar amenazas, como fugas de gasolina sobre el escape y cortocircuitos en el cableado.
Los expertos recomiendan realizar estas revisiones cada 5,000 o 10,000 kilómetros, asegurando el buen estado de mangueras y aislantes eléctricos. Asimismo, es vital concienciar sobre el uso correcto del extintor: nunca debe usarse agua en incendios de combustible, ya que esto propaga las llamas con mayor rapidez.
Mecánicos especifican el mantenimiento necesario
Arturo Hernández, mecánico, indica que los conductores deben estar atentos a la advertencia de luces en el tablero que pueden indicar baja presión, bien sea por tuberías o por empacaduras vencidas. Mientras que los cortocircuitos pueden evitarse, al verificar la condición de los cables.


Recomienda que antes de viajar se evalúe el tren delantero y asegure la operatividad de bujes, muñones y terminales. Lo mismo aplica para el sistema de combustión, se debe garantizar que no se tengan fugas de gasolina y tampoco en los inyectores, para evitar derramar gasolina sobre componentes calientes del motor.
Rafael Rodríguez, mecánico, dice que la alta temperatura y fuga por la presión en la bomba de gasolina puede afectar directamente el alternador, y que cualquier chispa puede desencadenar un incendio.
Los conductores deben estar atentos, porque teniendo el aire acondicionado encendido se pueda percibir el olor a gasolina, lo cual implica que la fuga pueda afectar directamente al motor.


