En el estado Lara, los casos de maltrato animal van en aumento. Expertos en el tema señalan que, desde que arrancó el año, se ha registrado un aumento significativo de casos relacionados con la violencia hacia criaturas domésticas. De acuerdo con las personas consultadas, los gatos y los perros serían los más vulnerables.
Aunque los casos de maltrato animal se han incrementado notablemente en el municipio Iribarren, cuatro sectores concentran la mayor incidencia: Bobare, El Manteco, El Manzano y la zona norte de Barquisimeto. Según los consultados, este repunte responde principalmente al aumento de rituales vinculados a la santería y a la progresiva invasión del hábitat de diversas especies.
José Gregorio de Sousa, consultor jurídico ambiental, señala que, en estos momentos, la gran mayoría de estos casos están siendo visibilizados, debido al trabajo que hacen Organizaciones No Gubernamentales (ONG). El especialista refiere que, en el caso puntual de Barquisimeto, el maltrato es bastante grave.
«Los rituales de santería son un verdadero problema. Lo otro que estamos viendo es que hay una sobrepoblación de gatos y eso hace que muchas personas actúen de forma violenta. No hay una política gubernamental para tratar este asunto. Hay muchos casos de envenenamiento y esto es por la sobrepoblación que existe», dice.
Otro de los aspectos que preocupa al experto son los ataques a animales no domésticos, como el cunaguaro. Según lo denunciado, en los últimos meses han sido documentados casos de atropellamiento, lesiones o muertes de estos animales en zonas como Babare.
De Sousa menciona que esto ocurre por el tema de la desforestación. Las personas están invadiendo los espacios que históricamente han pertenecido a estos animales y, cuando ellos salen a buscar agua o refugio cerca de las comunidades, son atacados con disparos o por medio de trampas.
En Bobare, también hay denuncias relacionadas con los monos capuchinos. En algunas de las zonas boscosas de la región, los agricultores sembraron piñas y los monos se han estado comiendo el fruto, lo que hace que las personas coloquen trampas para matar a los animales.
A estos casos hay que sumarle los relacionados con rituales de santería. En El Manteco, por ejemplo, es ampliamente conocido el hecho de que hay animales encerrados en jaulas que son vendidos para la realización de rituales. Generalmente, son palomas, pero también se han documentado casos de gatos, gallinas o gallos que son sacrificados.
Jackeline Castañeda, médico veterinario y encargada del Centro Veterinario Integral Concepción Sur, perteneciente a la Misión Nevado, menciona que los gatos negros son los que más ataques sufren. Aunque no tiene una forma de demostrar fehacientemente que estas agresiones estén vinculadas con algún ritual de santería, la especialista menciona que cada vez son más los casos que llegan a su consultorio.
«Te puedo decir que, por semana, estamos recibiendo al menos un caso de maltrato con saña. Estamos muy preocupados porque hemos visto cómo este patrón de agresión va en aumento», dice.
Lo que más preocupa a los expertos es la intencionalidad que hay en estos casos. La semana pasada, por ejemplo, al centro médico llegaron dos perros que fueron atropellados. Las personas que llevaron a los animales hasta el centro veterinario, contaron que un hombre en un carro vio a los perros que estaban en medio del acto sexual en plena calle y les tiró el carro encima para matarlos.
La perrita presentó fracturas en dos de sus patas, al igual que el macho al que también se le lesionó el pene. «Fue un caso en donde se demuestra la intencionalidad. A todos nos sorprendió, porque evidencia la maldad que hay en algunas personas. Es como si de pronto se hubiese abierto una caja de pandora en la sociedad y ahora estén saliendo todos estos demonios», puntualiza.
Otro de los casos recurrentes que llegan al consultorio son aquellos en los que se registran quemadas con agua caliente. Desde el centro veterinario señalan que esta es una de las lesiones más frecuentes, porque las personas para espantar de sus casas a los animales que no tienen dueño, lanzan agua hirviendo a estos animales generando profundos daños en su piel.
La doctora hace mención a lo sucedido en El Manzano el pasado fin de semana, cuando un perrito fue desollado parcialmente. Según la denuncia que fue documentada por el Diario LA PRENSA, esto lo hicieron como parte de un ritual de santería. Esto, a juicio de la especialista, es algo muy peligroso porque demuestra el estado de vulnerabilidad en el que se encuentran los animales callejeros y, al mismo tiempo, evidencia la descomposición social en la que vive el venezolano.
En cuanto a los tipos de maltrato animal que existen, es importante mencionar que esto no se limita únicamente a los golpes físicos. La doctora explica que el hecho de mantener amarrado o encerrado a un perrito, someterlo al sol, al frío, alimentarlo mal o no estar pendiente de su cuidado es una forma de maltrato que también es condenada por la legislación venezolana.
«Hay personas que creen que maltratar es sólo pegar, pero esto no es así», dice.
Para Castañeda, es importante que la gente tome conciencia de estas cosas para evitar que este tipo de maltrato siga ocurriendo. Ante esto, la doctora hace un llamado a las autoridades para que el castigo sea mucho más severo porque, en la mayoría de los casos, a los cuidadores sólo se le retira la custodia del animal.
«Básicamente, lo que estamos haciendo es quitando la responsabilidad a las personas y esto no es lo correcto, porque si no se corrigen las cosas, lamentablemente estos asuntos seguirán pasando», comenta.
La doctora aclara que la solución de quitarle un animal a una persona que lo maltrate genera otro problema, y es que en Lara no hay refugios gratuitos para atender estos casos. «Las fundaciones o refugios que atienden a animalitos rescatados o animales de la calle son privadas, es por eso que, cuando se rescata a un animal, muchas veces no se encuentra qué hacer con él», dice.
Hay que denunciar el maltrato animal
Las denuncias sobre maltrato animal deben realizarse de forma rápida y al instante. Expertos consultados mencionan que, en muchos casos, las personas esperan días, semanas o incluso meses para denunciar un hecho y esto termina siendo un factor que retrasa los procesos porque, cuando se hace la evaluación clínica de la mascota, no hay evidencia de maltrato existente.
Esto complica mucho la investigación y termina retrasando el proceso. Por eso, los especialistas hacen un llamado a los denunciantes para que no esperen hasta que sea muy tarde para hacer el llamado a las autoridades.
En este punto, la doctora Castañeda recuerda lo sucedido con los gatos que fueron envenenados en la urbanización Chucho Briceño, en Palavecino. Allí, los vecinos habían visto a los animales que fueron abandonados recién nacidos, pero nadie dijo nada y al final, los pequeños animales terminaron muertos.
Otra de las advertencias que mencionan los expertos es que no se puede normalizar la crueldad animal. En Pavia, por ejemplo, hay maltrato hacia los burros que son utilizados para trabajar en el vertedero de basura y que ni siquiera son alimentados de forma correcta por sus dueños.
«Esto es algo que hemos venido denunciando desde hace tiempo. Allí hay casos marcados de crueldad animal», señala José Gregorio de Sousa.

El otro caso de maltrato animal que es evidente en el estado Lara está en Cubiro, exactamente en las lomas. Allí hay personas que utilizan a caballos para pasear a los turistas, haciendo que el animal se esfuerce en jornadas laborales que son bastante agotadoras.
Estos dos casos puntuales han sido expuestos por las organizaciones defensoras de animales pero, al día de hoy, no han sido atendidos. El problema con someter a los animales a este tipo de trabajo, radica en la normalización de situaciones que, en cualquier otro contexto, podrían incluso acarrear sanciones de prisión para los cuidadores de estos animales.
Así como en El Manzano hay preocupación por el aumento de casos de violencia animal relacionados con la santería, en Duaca y El Tocuyo, también se han registrado denuncias del sacrificio de algunos animales. La mayoría de estos casos vienen de zonas montañosas.
«Son agresiones que tienen que ser monitoreados por las autoridades. No es justo que los animales sigan siendo vulnerados de esta manera», es el análisis que hacen los expertos.
De acuerdo con lo explicado, las personas pueden visibilizar la crueldad animal sin la necesidad de salir de sus casas. Generalmente, el personal de Misión Nevado recibe las denuncias, pero las personas también pueden ir a la Fiscalía 23 del estado Lara o incluso, escribir en redes sociales a las cuentas del Ministerio Público o llamar al número habilitado desde 2025 que es 0800-FISCA-00 (0800-3472200).
En resumen, en el estado Lara se vive un preocupante aumento de maltrato animal. Los casos vinculados con santería vienen en aumento, mientras que, en zonas como Bobare, la penetración a zonas montañosas derivó en la invasión de espacios que históricamente han sido de animales salvajes y que están siendo asesinados.
Esta situación preocupa de forma especial a los especialistas, quienes señalan que no hay una red de apoyo lo suficientemente fuerte para evitar que estos casos sigan pasando.
En Misión Nevado se reciben casos de maltrato por semana. Muchos de los ingresos están relacionados con animales callejeros que son envenenados o golpeados salvajemente por personas, por el simple hecho de querer buscar un refugio.

