La innovación ha sido fundamental en los proyectos de los estudiantes de media técnica del Colegio Fe y Alegría Juan XXIII de Barquisimeto, quienes, incentivados por sus profesores, se han enfocado en el área de emprendimiento.
Milxay Moreno, coordinadora de Evaluación y Control de Estudios, explicó que los estudiantes realizaron novedosos trabajos y que algunos se decidieron por la elaboración de pasapalos dulces y salados, esto con el fin de tener un producto para comenzar un negocio.
A propósito del emprendimiento, los estudiantes que realizaron sus modelos de negocios con tortas, helados, paletas y tostones pudieron venderlos a los mismos alumnos de la institución.


Entre los proyectos destacó el «Metal time«, realizado por dos jóvenes estudiantes que decidieron hacer un trabajo de reciclaje; es decir, usaron un embrague de carro para hacer un reloj de pared, compraron las baterías y luego le colocaron los números que indicarían la hora.
«Mis profesores siempre me decían que tenía que hacer algo innovador y un día viendo las redes sociales me salió un video sobre este reloj y decidí comentarlo a mi compañera y así decidimos hacerlo», comentó Katherine Flores, estudiante. También hicieron una cesta metálica, un rastrillo de metal, así como otros objetos de metal.


Los proyectos destacados de los jóvenes del Colegio Fe y Alegría
Otra de las innovaciones fue la elaboración de un horno eléctrico con la estructura de una cocina a gas que fue reutilizada. Los estudiantes explicaron que para su fabricación realizaron todas las conexiones de corriente para poder tener como resultado un horno eléctrico.
Los proyectos fueron parte del segundo momento, de lo que aprendieron en los salones de electricidad y metalmecánica, en los que se vive una dinámica distinta a lo convencional.


Los profesores explicaron que los estudiantes aprenden sobre cómo reparar un filtro de agua o crear ventanas plegables con un mecanismo, y de allí toman ideas.
Los estudiantes pueden conocer sobre lo socioproductivo y sociotecnológico, además que estas prácticas dejan beneficios a la institución, pues a través de proyectos han logrado recuperar equipos eléctricos. Algunos de esos objetos quedarán en la casa de estudios.