Evana Materán | LA PRENSA.- Los combos de hamburguesas son la salvación de vendedores de comida rápida. Los perros calientes quedaron fuera del menú de algunos puestos ambulantes porque sale muy caro comprar todos los ingredientes para prepararlos.
“Dejé de vender perros porque la salchicha está muy cara, sale mejor comprar la carne de hamburguesa que un paquete de salchichas”, aseguró Carlos Rodríguez mientras seguía atendiendo a los clientes que se acercaban a su puesto de comida en donde ahora ofrece hamburguesas para los almuerzos porque así le va mejor.
En las calles del centro abundan los combos de dos hamburguesas acompañadas por una bebida. Son vendidas a 18 mil bolívares para mantener a los clientes. La gente prefiere sentarse en los negocios donde hay esta promoción que ir a un restaurante donde un almuerzo puede llegar a superar los 25 mil bolívares.
Aunque siguen llegando clientes graneaditos, el auge en las ventas de comida rápida ya no es como antes. En horas del mediodía las mesas no se llenan en su totalidad.
La situación económica también presiona a los comerciantes, quienes han tenido que organizarse para garantizar la estabilidad de sus negocios. Lo que se vende en un día alcanza para comprar la mercancía y pagar a los trabajadores.
El negocio de la comida rápida no está dejando muchas ganancias.
Los comerciantes deben ahorrar al momento de comprar todos los insumos. Tienen que recorrer más de tres distribuidoras para buscar los precios más accesibles y que se ajusten al presupuesto diario.»A veces vamos a comprar y ya han subido los precios”, lamentaron.
Aunque todos los insumos que requieren como el pan de hamburguesa, carne, y salsas están escasos, son conseguidos, pero a precios elevados en los que deben invertir como mínima tarifa para un día, 300 mil bolívares.

