«Hay que aclamar la llegada de Jesús con nuestra vida, corazón y buenas acciones», es el mensaje del padre Alexander Nieves, párroco de San José, en el centro de Barquisimeto. Este sentimiento lo comparten los demás sacerdotes de la Iglesia católica en la víspera del Domingo de Ramos, fecha que marca el inicio de la Semana Santa al conmemorar la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén; una bienvenida que exige actos de caridad, perdón y reconciliación para abrazar la vida en Cristo.
NIeves habla del acercamiento sincero que busca refugio en el reino de Dios, recordando aquellas ramas de olivo que se ondeaban ante la llegada del Mesías, esa algarabía que buscaba la seguridad, más allá de lo que anticipaban los profetas.

Monseñor Polito Rodríguez, arzobispo de la Arquidiócesis de Barquisimeto, resalta ese bello momento y la importancia de la liturgia que siempre inicia con una procesión para bendecir las palmas. «Se destaca ese momento tan extraordinario en que Cristo entró despertando esperanzas, euforia y alegría, porque la multitud tenía la fe de que se trataba del salvador».
El profundo mensaje del Domingo de Ramos
El padre Jesús Lárez, director de la pastoral de Comunicación de la Arquidiócesis de Barquisimeto, también destacó la pasión del Señor, recordando el sufrimiento de Jesús por la salvación de la humanidad. «No olviden que luego de tanta alegría se interpuso la tragedia por la traición, ese dolor de la crucifixión», cuando el mal, el pecado, terminó de arraigarse.

«Damos gracias por su pasión y que fue capaz de dar la vida por nosotros. Por eso debemos estar entregados a rememorar cada uno de sus momentos», indica de tener la referencia de las virtudes fundamentadas en el amor al prójimo, por lo que la caridad siempre estará presente en sus acciones.
Llaman a la feligresía a tener humildad y un corazón abierto para recibir a Jesús.

