Jesús Alí Oviedo | LA PRENSA.- La delincuencia no perdona tampoco a los que están en el descanso eterno.
Desde hace seis meses, personas desalmadas han ingresado al Parque Cementerio Metropolitano, en Cabudare para sustraer los metales que están sobre las lápidas, según señaló Joel Urribarrí, presidente de la empresa.
El pasado viernes por la noche hubo un intento de hurto, Urribarrí contó que entre 15 y 20 hampones sacaron las lápidas de más de 50 parcelas, pero el personal de vigilancia contactó a los funcionarios policiales de la zona, quienes se acercaron y los ahuyentaron. Fueron rescatadas 46 lápidas, aunque más de 10 quedaron destrozadas.
“Los hurtos o intentos de estos se deben a que los delincuentes se llevan placas de metal (sean de bronce, acero o aluminio) que tienen las lápidas para venderlas. Esto ocurre casi todos los fines de semana”, comentó.
Las lápidas están elaboradas con mármol negro o granito. Cuando sacan el metal las parten y las dejan tiradas entre los jardines. El cementerio cuenta con seis vigilantes nocturnos, pero en las noches, para cubrir guardias no son suficientes.
Las autoridades del camposanto han hecho 16 denuncias por hurtos ante el Cicpc en lo que va de año.
El pasado mes de abril, los funcionarios del Cicpc detuvieron a cuatro personas por hurtar el metal de las lápidas y dañarlas, pero fueron puestas en libertad a los cuatro días.
Urribarrí resaltó que aunque los cuerpos de seguridad del estado le han hecho seguimiento al caso, aún los malhechores siguen perpetrando el cementerio.
Hay familiares que caminan hasta media hora entre las parcelas para ubicar donde descansa su ser querido, sin tener éxito, por lo que le preguntan a los jardineros y les indican que vayan a las oficinas, porque probablemente la lápida fue hurtada.

