Los apagones en Lara han sumergido a la entidad en la peor crisis eléctrica de los últimos años, dejando a oscuras a gran parte del estado después de las 7:00 de la noche y desatando una creciente sensación de inseguridad colectiva entre los ciudadanos.
De acuerdo con lo denunciado por personas consultadas, la frecuencia con la que se está viendo interrumpido el servicio eléctrico hace que muchos tomen previsiones que, hasta hace unos meses, no tenían. Llegar temprano a casa, evitar salir en horas de la noche o buscar compañía para caminar son algunas de las estrategias que están usando las personas para sentirse más seguras.
Humberto Nelo, motorizado que trabaja en el centro de la ciudad, relata que su horario de trabajo se acortó de forma significativa en los últimos meses. Hace unas 12 semanas, a Nelo no le importaba estar en la calle hasta tarde trabajando, pero ahora prefiere resguardarse en su casa no sólo por miedo a tener un accidente por conducir en calles oscuras, sino también por el hecho de que alguien pueda meterse a su casa y robar.
«Hay que estar encerrados, guardados, tranquilos porque, con estos apagones, es doblemente peligroso estar en las calles», dice.

El miedo de Nelo parte de la racionalidad. Aunque no hay cifras oficiales que hablen sobre el aumento de la delincuencia por estos apagones, la percepción que tienen las personas es que están mucho más expuestas. De acuerdo con lo denunciado, en la mayoría de comunidades hay módulos policiales, pero no hay rondas de seguimiento por parte de los uniformados. La ausencia de estos recorridos se siente más cuando la luz se va y las personas quedan expuestas.
Para contextualizar esta sensación, es importante mencionar que en Lara ya se han documentado asesinatos relacionados con los apagones. El 14 de abril de este año, por ejemplo, fue asesinado en el norte de Barquisimeto el señor Eleazar Riera, un hombre, de 43 años, que tenía una condición especial y que fue brutalmente golpeado por delincuentes que le robaron su teléfono celular.
De acuerdo con la investigación, Riera usaba su dispositivo móvil para iluminar la calle porque no había luz. Por este crimen hay dos personas detenidas, incluyendo a un adolescente, de 17 años.
Vianny Luque, ama de casa que vive en San Jacinto, comenta que, por la zona en donde reside, se han registrado algunos robos en las noches cuando no hay energía eléctrica. Dice en su relato que ella vive cerca de una gallera y que esa zona generalmente es peligrosa pero, cuando no hay electricidad, el problema es mucho más grave.
«Nadie sale, todos nos quedamos encerrados porque las calles son solitarias. Hasta las bodegas que hay por la zona cierran», señala.
Las personas consultadas mencionan que el problema con los cortes eléctricos es que es imposible poder organizar su día en base a un cronograma. En sus intervenciones, las personas decían que, cuando la luz se va en las mañanas, no hay problemas, pero cuando el corte se hace en horas de la noche la vida se le enreda a más de uno.
Transporte se complica
Otra de las quejas planteadas por las personas consultadas es que el transporte en algunas zonas ha disminuido por el tema de los cortes eléctricos. De acuerdo con los encuestados, hay sectores que se quedan sin unidades luego de las 7:00 de la noche.
En sectores alejados, como en El Jebe, al norte de la ciudad, hay personas que necesitan pagar a un motorizado para poder llegar a sus hogares cuando se les hacen las 8:00 o 9:00 de la noche pero, por lo general, los transportistas se niegan a ir.
«No importa si tienes servicio eléctrico. Cuando le dices a dónde vas te dicen que no por miedo a que, en medio del viaje, sea de ida o de vuelta se vaya la luz. Hay un temor generalizado», comenta Iris de Santos, ama de casa consultada para este reportaje.
Las personas entrevistadas mencionan que el servicio de transporte para la zona norte y para el oeste de Barquisimeto es el que se ve más afectado con los apagones. En el casco central de la ciudad, los conductores tienen un poco más de tranquilidad para movilizarse, pero en zonas alejadas el miedo es mayor.

Por eso es que, incluso, muchas personas tienen que caminar para poder llegar a sus casas. Esto, evidentemente, aumenta la percepción de inseguridad en las personas.
Lo que más preocupa a la población es la sensación de estar atravesando una nueva crisis en el sector eléctrico. Aunque desde el año 2012 el sistema venezolano viene presentando fallas, la realidad es que, en los últimos tres meses, estos problemas se han acrecentado en el país.
De hecho, las personas mencionan que los cortes en el servicio ya no tienen una duración de tres o cuatro horas, sino de cinco, seis y hasta siete horas sin energía, lo que termina aumentando los niveles de estrés por sentirse mucho más expuestos a la delincuencia.
Apagones en Lara afectan la salud mental
Los constantes cortes que se registran en el estado Lara afectan la salud mental en diversas etapas. De acuerdo con los especialistas, con estos cortes no sólo se ve afectada la percepción de seguridad, sino también otras aristas, como el equilibrio emocional.
Una nota publicada por Crónica Uno menciona que, debido a estos cortes de energía, las personas activan, de forma inconsciente, algo que en la psicología se conoce como mecanismo de defensa. Esta situación termina generando cansancio físico y mental en las personas afectadas.
En el reportaje publicado citan las palabras de Delcy Navas, una psicólogo que señala que la electricidad termina siendo fundamental para la higiene, la seguridad y la alimentación. Cuando este servicio falla, los focos de necesidad son mayores y la percepción de inseguridad, en distintas áreas, aumenta.
En este punto, la especialista menciona que las personas activan lo que se conoce como hipervigilancia. La preocupación no se limita únicamente al hecho de estar en la calle, sino que también empiezan a pensar en las personas que están a su alrededor y terminan expuestas.
Esto, de forma indirecta, termina rompiendo rutinas familiares e instalando otras que son mucho más traumáticas. Para ejemplificar esto, los expertos refieren que las consultas psicológicas por estrés han aumentado de forma considerable en las últimas semanas y, en la mayoría de los casos, las personas expresan lo mismo: situación país.
¿Qué relación guarda la percepción de inseguridad con el estrés? Los expertos aclaran que una es responsable de la otra. Muchas personas al sentirse inseguras se estresan y esto termina generando un cansancio físico tremendo porque, de acuerdo con estudios, mantenerse emocionalmente estable es tan demandante como una jornada de trabajo.
En resumen, los constantes apagones que hay en el estado terminan generando una sensación de inseguridad tremenda en las personas. La oscuridad, de forma directa, afecta incluso el tema del transporte.
Expertos consultados indican que esta situación impacta a las personas al generarles estrés, depresión y ansiedad.
Mientras las fallas del servicio eléctrico se solventan, las personas en las calles crean sus propios mecanismos de defensa, una forma de hacerle frente a una crisis estructural que tiene años presente en el país y que se acrecentó en las últimas 12 semanas.

