Los precios de alquileres de viviendas en Barquisimeto suelen ser más elevados que los precios en ciudades, como Maracay, Valencia, Maracaibo o el estado Yaracuy, según indicó Noris Timaure, presidente de la Cámara Inmobiliaria del estado Lara. Esa variable económica, sumada al elevado valor de los impuestos y servicios del municipio Iribarren se trasladan al costo final de los productos, según señalan industriales, impactando directamente sobre el ingreso de las familias.
Según detalla Timaure, el mercado de arrendamiento en Barquisimeto es muy variable. La mayor demanda se concentra en el sector residencial y el valor se eleva porque hay una gran población que necesita viviendas y al no poderlas comprar presionan el precio de los alquileres. Pero además hay una oferta limitada. En comparación con ciudades como Valencia, en el estado Carabobo, donde la disponibilidad de inmuebles es mucho mayor.
«El canon de arrendamiento de un apartamento de buena calidad en el este de Barquisimeto como, por ejemplo, la urbanización Nueva Segovia, puede costar $450 al mes. Eso varía de acuerdo a la ubicación y al tipo de inmueble. Pero también hay propiedades que son más antiguas, que están en la misma zona, se pueden conseguir en $200 al mes la renta…Apartamentos en el oeste de la ciudad, cercanos al Monumento Obelisco, oscilan entre los 300 y $350 la mensualidad», explicó.
Mencionó que en zonas del país como Maracaibo, estado Zulia, donde hay una población mayor que en Barquisimeto, los precios de alquileres residenciales se han visto muy afectados por la crisis de los servicios públicos en los últimos años. En 2020, esta ciudad registró cortes eléctricos de hasta 16 horas diarias, y eso hizo que muchas familias migraran a la capital del país o decidieran hacer vida en el exterior, en busca de mejor calidad de vida. Eso ha afectado el valor y la demanda de la venta de propiedades y el alquiler en el occidente de Venezuela.
La limitada oferta para alquilar en el mercado secundario en Barquisimeto es debido a que no hay construcciones primarias desde hace más de 15 años. Tampoco existen préstamos hipotecarios otorgados por los bancos para la construcción y la adquisición de inmuebles. Y todavía hay muchos propietarios temerosos de alquilar, porque sigue vigente la Ley para la Regularización y Control de los Arrendamientos de Vivienda oficializada en 2011, ya que afecta la propiedad privada y complica la posibilidad de desalojo.
En cuanto a la venta de Inmuebles en Barquisimeto, Timaure indicó que desde 2023 se han logrado vender viviendas en buena calidad en precios que rondaban los $30 mil. «Una persona que busque en la ciudad una casa en ese precio, ya no la encontrará porque no hay disponibilidad», resaltó. Se consigue mayor oferta en viviendas de acabado de lujo, cuyo valor es más elevado.


Carga impositiva
Mahomed Hussein, primer vicepresidente de la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria), informó que Barquisimeto es una de las ciudades del Centroccidente que mayor carga fiscal paga a la alcaldía, y eso ha traído como consecuencia migración de empresas a municipios con mayores incentivos para invertir.
Un ejemplo es el caso de dos ensambladoras, que en los últimos dos años decidieron instalar sus sedes principales en Yaritagua, municipio Peña, estado Yaracuy, por dos razones: por estar muy cerca de la Autopista Centro Occidental Cimarrón-Andresote, y porque fueron exoneradas de algunos impuestos municipales por varios años.
«El impuesto de Actividades Económicas que se paga en Iribarren es muy alto y eso se traslada al producto final de los productos y servicios que se comercializan en la ciudad», destacó Hussein, quien también es director de la Cámara de Industriales de Lara.
Por su parte, Marco Teixeira, presidente de la Cámara de Pequeños y Medianos Industriales del estado Lara (Capmil), informó que entre los servicios más costosos que el sector privado debe cancelar a la alcaldía se encuentra el aseo urbano.
«El precio que pagamos por el aseo es fuerte, porque la Alcaldía de Iribarren lo calcula sobre la facturación neta de una empresa. Eso es como si fuera un impuesto. Creemos que el aseo debe ser calculado de acuerdo con la utilidad, pero en Barquisimeto los empresarios están pagando la basura más cara del país», opinó Teixeira.
Asegura que los servicios e impuestos municipales disparan la inflación. «Eso conlleva a que los productos que se fabrican aquí sean más costosos que los productos importados y hace que las empresas sean menos competitivas», acotó. En la ciudad los empresarios también catalogan de costoso el precio de servicios, como la electricidad y el agua potable que deben pagar.
A las Pyme, también les afecta la carga fiscal nacional, sobre todo obligaciones como la alícuota del 9% de contribución especial a la Ley de Protección de las Pensiones de Seguridad Social, vigente desde 2024.


Ciudades más caras
Según un estudio realizado por la organización internacional Living Cost, en 2025, la ciudad en Venezuela donde el costo de vida es más caro, es Caracas, con una población de 2.2 millones de habitantes. Según la última actualización de octubre del año pasado, cada miembro de una familia en la capital necesita un promedio de $1.176 al mes para sobrevivir. Este precio incluye lo que alguien gasta en alquiler, servicios públicos, comida y transporte.
En segundo lugar se ubicó Catia La Mar, donde cada persona necesita al menos $1.015 al mes. De tercero La Guaira, donde se necesitan $998, en cuarto lugar Los Teques, donde una persona requiere $963 al mes para mantenerse y la quinta ciudad es Barcelona, y cada persona requiere un promedio de $908 para vivir.
Barquisimeto se ubica en el puesto 45, del ranking de 48 ciudades más caras de Venezuela, con una población de alrededor 1.6 millones de habitantes. En el último trimestre de 2025, cada miembro de una familia necesitaba $627 para sus gastos mensuales.
Alquileres en Barquisimeto
Living Cost, señala que una persona que no paga alquiler en Barquisimeto necesita 475 dólares al mes. En servicios públicos los barquisimetanos invierten un promedio de $152 al mes, en alimentación $330 y en transporte 82.8 dólares, uno de los precios más altos del país, según el estudio.
Según explicó Liuba Malpica, economista, los indicadores que influyen en que el costo de vida se incremente, tienen que ver con la cantidad de población que exista y la actividad económica que se desarrolle. Si la producción local es limitada, todo lo que se comercialice acarrea costos más altos de transporte.
En Barquisimeto hay una zona comercial fortalecida. A nivel industrial hay una de las zonas industriales mejor planificadas y según detalló Mahomed Hussein, director de la Cámara de Industriales del estado Lara, los sectores más dominantes en la ciudad son agroindustrias, empresas de metalmecánica y plástico. Adicionalmente, el municipio Iribarren está muy cerca de zonas agrícolas, como Jiménez y Morán.
Malpica destaca una ventaja de la ciudad y es su ubicación estratégica, todo lo que se transporte hacia el centro y oriente del país tiene que pasar por Barquisimeto.
En oriente y en Caracas tienen que pagar el precio de los alimentos más caros, porque productos agrícolas deben ser transportados de los Andes, Llanos y el Centroccidente.
Dilio Hernández, economista, mencionó que Monagas, Anzoátegui, donde se desarrolla la industria petrolera y Delta Amacuro, donde además se extraen minerales, los alimentos son más costosos, porque son economías muy dependientes del Estado.
En la dinámica de una ciudad, también influye la cantidad de población económicamente activa que exista. «En Caracas, probablemente hay mayor población joven que en Barquisimeto, porque se sienten atraídos por la mayor oferta laboral. Esa ciudad viene registrando migración interna, sobre todo de personas provenientes del Zulia, quienes buscan mejor calidad de vida y servicios. Eso genera una presión en los precios de productos y sobre todo en precios del alquiler residencial, donde la demanda es mayor que la oferta.
Hernández, quien también es doctor en ciencias sociales, detalló que la moneda en la que se maneja la economía de una ciudad, también es determinante en el costo de la calidad de vida. En Barquisimeto, aunque las personas que laboran en la administración pública ganan en bolívares, los precios de los productos y servicios se marcan en dólares. Muchas empresas pagan a sus trabajadores en divisas y eso permite que las familias tengan mayor control sobre la brecha cambiaria.
Por eso, en ciudades como San Cristóbal y Maracaibo, que están muy cerca de la frontera con Colombia, el precio de los alimentos suele ser más económico que en el resto del país, porque se pueden adquirir productos en peso colombiano que se fabrican en un país donde la inflación anual es 5,35%. En cambio en Venezuela, organismos internacionales como el FMI, proyectan la inflación en tres dígitos para este año.


