La industria de la moda venezolana sigue destacando y demostrando que el arte que nace de sus raíces sabe marcar una diferencia, esta vez por medio de un nuevo hito tecnológico. Tras su participación física en el Miami Fashion Week el pasado octubre, la firma venezolana Yenny Bastida ha lanzado el primer desfile creado íntegramente con Inteligencia Artificial para una marca del país.
Este proyecto, realizado en colaboración con la organización de la semana de la moda de Florida, busca trasladar la identidad del occidente venezolano a los ecosistemas digitales.
El escenario elegido para esta producción digital es el desierto de Carora, en el estado Lara. Mediante el uso de IA, se lograron reproducir elementos atmosféricos como la luz del atardecer, el viento y la fauna local, capturando la aridez característica de la zona que sirve de base conceptual para la marca. Al respecto, la diseñadora Yenny Bastida comentó en sus plataformas sociales: «El reto fue llevar a la Inteligencia Artificial un lugar real y permitirnos viajar a través de las imágenes creadas».
Arte, tradición y arqueología táctil
La colección, denominada Buría, se fundamenta en la memoria histórica de la Reina de Buría, figura emblemática de la resistencia afrovenezolana. La propuesta consta de 31 diseños que utilizan una paleta mineral compuesta por tonos gris piedra, granate, amarillo canario y dorado.
Conocida por sus prendas de moda sustentable, esta confección de Bastidas destaca por una ser una «arqueología táctil», que integra tejidos en telar, crochet y fibras naturales, con siluetas que evocan la cerámica tocuyanoide a través de volúmenes expandidos.
La transición del plano físico al digital se caracteriza por el nivel de precisión en la renderización de los materiales. Las texturas digitales logran emular fielmente las piezas originales, incluyendo detalles complejos como brazaletes de cerámica artesanal, tejidos en macramé y una pieza fabricada íntegramente en madera.

Identidad nacional en el entorno digital según Yenny Bastida
Más allá de la innovación visual, el lanzamiento estuvo acompañado de una invitación física que contenía tierra de Carora y un «chechere», que es una vasija de barro tradicional. Este gesto subraya la intención de la firma de conectar la tecnología con el origen geográfico y cultural de las prendas. El desfile digital busca proteger y difundir la herencia venezolana en un mercado globalizado y tecnológico.
La alianza entre Yenny Bastida y el Miami Fashion Week establece una nueva conversación sobre el uso de herramientas disruptivas en la moda local. Al digitalizar la experiencia de la pasarela de la temporada primavera-verano 2026, la firma no solo adopta nuevas tecnologías, sino que propone que, más allá de su uso en la moda, pueda ser una forma de preservar saberes ancestrales y paisajes nacionales en el entorno de la inteligencia artificial.

