- A través de la autogestión, entrenadores y representantes de Cerritos Blancos habilitaron un espacio deportivo como Escuela de Béisbol.
- Actualmente solicitan el apoyo de las autoridades y el sector privado para dotar el terreno con la infraestructura necesaria para juegos oficiales.
La Escuela de Béisbol Menor Onésimo Pérez tiene poco tiempo de fundada, pero ha cumplido un importante recorrido, a pesar de no contar con un espacio adecuado para la práctica deportiva, es por eso que piden la colaboración de las autoridades públicas y privadas para que los apoye en el proyecto del complejo deportivo.
Están ubicados en la comunidad de Cerritos Blancos, parroquia Ana Soto, y a pura autogestión de atletas, entrenadores y representantes pudieron habilitar un espacio que la gente usaba para lanzar desperdicios.
«Esto era un botadero de basura, estamos empezando desde cero, nos falta todavía mucho, como le digo a los representantes, muy humildemente, pero con muchas ganas de formar atletas. Hemos dirigido cartas al señor alcalde y a la gobernación, hasta ahora no hemos recibido respuesta, pero yo sé que sí va a llegar el momento de tener esa gran ayuda», dijo Onésimo Pérez, presidente de la escuela que lleva su nombre.
Pérez resalta que están brindando el apoyo a jóvenes de bajos recursos para sacarlos de los malos caminos e inculcarles valores a través del béisbol, es por ello que necesitan materializar el proyecto del Complejo Deportivo Onésimo Pérez.
Transformando vidas a través del béisbol
Actualmente, el campo está apto sólo para practicar, mas no para disputar algún juego oficial, pues con ayuda de maquinaria pesada pudieron remover la basura y aplanar el terreno, pero no cuentan con cerca perimetral, montículo o backstop (la zona del home).
«Nosotros esperamos poder tener nuestros dugouts hechos, la cerca, para que todos podamos entrenar bien y las pelotas no se vayan a la quebrada. Una ayuda para un montículo, aquí hay mucha humildad, no hace falta tener el mejor estadio para entrenar, nos sentimos bien practicando así, venimos desde cero hasta que logremos los objetivos», dice el joven Luis Vargas, integrante del equipo.
Con la inocencia de un niño, José Manuel Pérez expresa su deseo de poder tener un estadio más bonito.
«Les pediría (a las autoridades gubernamentales) que este estadio estuviera mejor, que compren muchas cosas. Gracias a Dios que está aquí arriba, pudimos hacer esto», manifiesta el pequeño.

