- Nacidas del impulso de la sociedad civil organizada en 1962, la UCLA y la Unexpo cumplen 64 años formando profesionales en la región centrooccidental.
- Pese a las limitaciones financieras actuales, ambas casas de estudio mantienen su oferta académica adaptada a los requerimientos tecnológicos del país.
La Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA) y la Universidad Nacional Experimental Politécnica «Antonio José de Sucre» (Unexpo) no sólo tienen en común que son las principales casas de estudios de la región centroccidental y la celebración conjunta del 64 aniversario. También sus pilares sólidos por el talento humano calificado que labora en ellas y el arraigo de más de 100 mil egresados que contribuyen al desarrollo científico y productivo del país. Responden a la sociedad adaptando tendencias curriculares y cuentan con el sentido de pertenencia de los profesionales que agradecen por la extraordinaria preparación académica recibida.
El presupuesto deficiente es una constante en el país, pero no es motivo para abandonar porque la universidad trasciende de una simple estructura física y se sostiene con la mística de su personal, especialmente docente, que se mantiene en constante actualización y la oferta académica para formar profesionales o especialistas que cubren las expectativas de las exigencias en la actualidad.
Historias que coinciden desde el 22 de septiembre del año 1962, durante la gestión del presidente Rómulo Betancourt, con el decreto 845 para aprobar el Centro Experimental de Estudios Superiores (Cedes), que actualmente es la UCLA y el 864 para el inicio del Instituto Politécnico Superior que pasó a ser Unexpo. Ambos publicados en Gaceta Oficial 26.958, respondiendo a la preocupación de la Sociedad Amigos de Barquisimeto (SAB).
Cuando el historiador Carlos Giménez explica sobre el arraigo de estas universidades con la ciudad, destaca que «son lazos a partir del origen, porque obedece a la presión de la sociedad organizada y responde a una preocupación desde el año 1955, teniendo como primer logro a un liceo nocturno» que coincidió con las intenciones del Ejecutivo nacional por descentralizar la educación superior, considerando que no se podía limitar a la Universidad Central de Venezuela (UCV), que era una de las principales opciones en el país. También recuerda que ese movimiento social en Barquisimeto había pensado en la opción de una casa de estudios privada, pero no se contaban con los recursos financieros necesarios.
La ciudad con ansias de crecimiento tuvo a personalidades con liderazgos que incluían a la iglesia, con la participación activa de monseñor Críspulo Benítez junto a Raúl Azparren, Virgilio Torrealba, José Domínguez, Froilán Álvarez, Humberto Campins, comerciantes, industriales, afiliados al Colegio de Médicos y demás gremios. Una campaña de expansión que también permitió que se concretara la Fundación para el Desarrollo de la región Centroccidental de Venezuela (Fudeco), en el año 1964, así como la Compañía para el Desarrollo de la Zona Industrial de Barquisimeto (Comdibar). No se trató de una simple casualidad, era el crecimiento acelerado de la ciudad.
Giménez comenta que ya se aseguraba la formación de profesionales en docencia con el Instituto Pedagógico de Barquisimeto (IPB) hoy Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL) y la preparación general impartida por la maestra Casta J. Riera. Las nuevas propuestas venían a complementar el vacío experimental y necesidad de contar con técnicos en diversas áreas.
«Fue así como surgió la mirada a la universidad regional, con un alcance hasta los estados vecinos, iniciando por Yaracuy», cita Giménez de la demanda que tenían bachilleres, cuyo destino principalmente era la capital del país y debían residenciarse, representando una traba frente a los costos de habitación y alimentación, entre otros. Además de ser un contexto con la clase media emergiendo y sus exigencias de superación, bien sea desde el punto de vista para prepararse o en el otro extremo, de contar con el recurso humano calificado, mano de obra que podía aprovecharse de universitarios en semestres avanzados.
Recalca que era tan fuerte el liderazgo de esta sociedad, que el Instituto Politécnico Superior con aval de la organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Tecnología (Unesco), estaba previsto para Valencia, pero la campaña desde la ciudad crepuscular tuvo más argumentos. Una obra que ameritó una inversión aproximada a un millón 500 mil dólares.
Comenta que a más de medio siglo, tienen un impacto significativo en la sociedad, impulsando su transformación social y cultural, así como el perfil para cubrir cargos públicos o en gerencia industrial. «Tanto la UCLA como la Unexpo se establecen en medio del auge de la industrialización y con una proyección a la exportación. Era la demanda de profesionales con calidad educativa».

La UCLA desde lo experimental
Más allá de ser un ensayo y error, el doctor Reinaldo Rojas, individuo de número de la Academia Nacional de la Historia, afirma que la UCLA fue «la universidad pensada para la región, sembrando la importancia de la investigación con Falcón, Yaracuy y Portuguesa, a la que también se sumó a Trujillo». Destaca que estuvo muy bien con el quehacer de Barquisimeto por sus exigencias comerciales y de servicios.
La orientación a buscar propuestas para los problemas de desarrollo del centroccidente fue fundamental, consolidando la trayectoria que respondió al reclamo colectivo. Rojas reconoce lo consecuente de las exigencias de Raúl Azparren, Lorenzo Antonio Vivas como titular de la comisión organizadora del Cedes y Francisco Cañizales Verde que directamente fue autoridad de la UCLA, junto al resto de soñadores del futuro de Barquisimeto de entonces.
Superando los 60 mil egresados mantiene el compromiso de crecer. Édgar Rodríguez, secretario general de la UCLA, reconoce los esfuerzos por deficiencia presupuestaria y aplaude que suman 4.600 nuevos ingresos a los casi 12 mil estudiantes de la matrícula.
Destaca que se abocan a los rediseños curriculares, llevando carreras de cinco a cuatro años, tal como iniciaron con Administración, Contaduría y Economía, siendo un enfoque multimodal que no sacrifica exigencia. Adelanta que les aprobaron el programa de enfermería semipresencial para el núcleo de Carora en el municipio Torres y estaría próximo de comenzar.
Déborah de Valecillos, presidente de la Asociación de Profesores (Apucla), se siente orgullosa de ser parte de esta comunidad. «Con docentes que seguimos en pie y con la disponibilidad de seguir propiciando las investigaciones o demás proyecciones a las comunidades». Define los desafíos a partir de los cambios, aún exigiendo el debido presupuesto.

Perfil de ingeniería de la Unexpo
Con una matrícula que se aproxima a los 10.000 estudiantes a nivel nacional —de los cuales unos 3.000 cursan estudios en Barquisimeto y Carora— y seis décadas de servicio que suman cerca de 55.000 egresados, la doctora Rita Áñez, rectora de la Unexpo, destaca con satisfacción el orgullo de «ir a unos pasos adelante del desarrollo que necesita la ciudad».
Asimismo, asume un firme compromiso de actualización que comienza por el personal docente, porque el perfil del ingeniero actual debe ajustarse a las nuevas exigencias de la inteligencia artificial, la nanotecnología y la electromedicina.
«Son competencias que se adaptan por especializaciones y que se intentan llevar a posgrados para superar la formación de la ingeniería clásica, que se aproxima a diseños curriculares combinados», precisa y reitera que la carrera mecatrónica es de mayor demanda, respondiendo a las exigencias de procesos industriales que simplifican la línea productiva y el control de calidad.
Habla de la competencia transversal, comprendiendo que la inteligencia artificial sirve de gran apoyo, por lo que entre las propuestas tienen previsto que dejen de ser menciones y directamente sean ingeniería en telecomunicaciones, de fabricación, en nanotecnología y electromedicina.
Áñez precisa que las pasantías mantienen la solidez del entrenamiento previo, en lapsos que van de ocho a 24 semanas. «Son futuros profesionales preparados para resolver los procesos porque vienen de una capacitación que promueve la innovación e investigación, tal como se aprecia en determinados prototipos», dice.
La colectividad está invitada a la celebración, desde hoy a las 10:00 a.m. con el foro «Facetas del sabio Lisandro Alvarado» en un reconocido hotel del este de Barquisimeto. Mañana a las 10:00 a.m. con la misa de acción de gracias conjunta en la iglesia Claret, oficiada por monseñor Polito Rodríguez, arzobispo de Barquisimeto y la presentación de la agrupación «Barquiyana».
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