- Datos aportados por organizaciones internacionales hablan de una afectación estructural del 80% luego del sismo.
- En el Distrito Capital, la cantidad de estructuras con daños serios se calcula en 8.041 construcciones.
El 24 de junio de 2026 pasará a la historia como uno de los días más tristes en Venezuela. Un doble terremoto, de magnitud 7.2 el primero y de 7.5 el segundo, sacudió a buena parte del país afectando especialmente a La Guaira.
Datos aportados por organizaciones internacionales hablan de una afectación estructural del 80%. Edificios colapsados, varios, cientos de miles con serios problemas estructurales y, hasta este jueves 23 de julio, 5.398 muertos.
La devastación total causada por este fenómeno natural se explica a partir del colapso estructural provocado por un masivo desplazamiento de tierra. El último estudio publicado por la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) confirma que, debido al doble terremoto, el terreno en Venezuela se movió 60 centímetros.
¿Qué significa esto? El informe de la NASA no quiere decir que el país entero viajó por el mapa, sino que la tierra se estiró y se hundió. Básicamente, el suelo se desformó generando una gran inestabilidad. Aunque para muchos 60 centímetros no parece la mayor cosa, la realidad es que la ubicación satelital del país cambió por completo.

La información que fue publicada por el Servicio Geológico de Estados Unidos explica que el terremoto se sintió con mucho mayor impacto en la costa central y en el corredor urbano de Caracas. Esto de alguna manera aclara el nivel de afectación urbana que se presentó en la zona.
Para efectos de este reportaje, empecemos analizando lo que implican estos números. Ciertamente el doble terremoto que sacudió al país tuvo su epicentro en la comunidad de Agua Negra, en Veroes, uno de los municipios del estado Yaracuy.
LA PRENSA DE LARA estuvo en el lugar y pudo confirmar la fuerza de este sismo. Allí la tierra se abrió por completo. En la localidad hay grietas en la tierra de hasta 120 metros. En algunas zonas la profundidad de la rotura es mayor que en otras pero, durante todo el recorrido, se pudo apreciar la fuerza con que este doble terremoto afectó el lugar.
Los expertos señalan que cuando hay un terremoto de esta naturaleza es normal que las ondas que van por dentro de la tierra viajen a una distancia de unos 300 kilómetros y eso fue, precisamente, lo que pasó en Venezuela.

Las ondas llegaron hasta La Guaira y, al encontrar allí un tipo de suelo arenoso, se magnificaron generando un mayor daño. Desde un punto de vista estadístico es sencillo ver la magnitud de lo sucedido. Un estudio realizado por el Centro de Posgrado de la Universidad Municipal de Nueva York (CUNY), y Jamon Van Den Hoek, de la Universidad Estatal de Oregón, revelan que en La Guaira, por ejemplo, 29.913 edificaciones tienen alta probabilidad de haber sufrido daños estructurales irremediables.
Este número es especialmente alto y más si se toma en cuenta que, en el Distrito Capital, la cantidad de estructuras con daños serios se calcula en 8.041 construcciones.
Carabobo y Miranda son los otros estados en los que se estima hubo daños serios. Se calcula que la cantidad de estructuras afectadas fue superior a las 7 mil. Aragua cierra la lista con 4.461 edificaciones afectadas.
Lo complejo del terremoto se puede apreciar con los daños de edificaciones que sufrió Yaracuy, por ejemplo. A pesar de que este fue el epicentro del doble terremoto, en el estado sólo se contabilizaron daños en 1.315 estructuras.
Analicemos ahora el comportamiento de afectaciones por parroquias. En esta apartado, Catia La Mar, en La Guaira, concentra el 32% de los daños al totalizar problemas en 7.432 edificaciones. La segunda ciudad más afectada sería Caraballeda, también en el estado La Guaira, con 6.193 reportes de daños, mientras que Urimare, igualmente en La Guaira, contabilizó 5.823 reportes de daños.

En el cuarto lugar de esta lista aparece la parroquia Sucre del municipio Libertador, Distrito capital, que tuvo el 3% de los daños totales al contabilizar 3.439 afectaciones estructurales.
Desaparecidos en Venezuela
El tema de la opacidad en los datos ha sido otra constante en estos últimos 30 días. En redes sociales pululan las denuncias de personas que responsabilizan al gobierno venezolano de no ser transparente con las cifras y no de no dar mayores detalles sobre las personas desaparecidas.
Ante este fenómeno comunicacional, un grupo de periodistas venezolanos se dio a la tarea de identificar y rastrear a la mayor cantidad de muertos posibles para tratar de graficar, de alguna manera, el impacto de este doble terremoto en Venezuela.
La investigación compartida por Monitor de Víctimas, en alianza con medios independientes, logró establecer la identidad de 1042 personas.
Esta muestra, indica que, murieron más mujeres que hombres. En el primer sondeo que hizo el medio de comunicación, se dice que 589 de las víctimas identificadas eran mujeres por 453 hombres.
El rango de edad también es significativo. El estudio compartido por Connectas revela que 33 de los fallecidos estaban en el rango de edad de 0 a 5 años y 54 estaban en el renglón de 6 a 12 años.

Entre 13 y 17 años hay 45 personas y entre 18 y 29 años se contabilizaron un total de 117 muertes. En el rango de 30 a 55 años se concentra la mayor cantidad de muertes registradas al totalizar 198 casos.
El informe compartido por Monitor de Víctimas detalla que la edad de 473 personas no ha sido precisada. La poca información que hay en torno a las personas desaparecidas, obligó a la sociedad civil a organizarse para buscar a sus seres queridos. Durante este último mes, han aparecido una serie de iniciativas ciudadanas que están sirviendo de guía a los medios de comunicación, para saber cuántas personas faltan por identificar.
Una de las páginas más completas para rastrear a las personas desaparecidas es el portal Desaparecidos Terremoto Venezuela. La página web ofrece hasta un reconocimiento facial para evitar la repetición de reportes. De acuerdo con la información compartida en este portal, son 29.465 las personas que aún no han sido contactadas.
Para efectos de este reportaje, se analizaron también los datos que se han desprendido de la vocería gubernamental. En este apartado, se menciona que hay, a la fecha en la que se escribe este reportaje, 107 refugios habilitados en La Guaira, Caracas y Aragua. Algunas estimaciones señalan que, en estos albergues temporales, hay más de 21 mil personas damnificadas.
Calcular los daños del terremoto es bastante complicado y más si se toma en cuenta que cada vez aparecen nuevos factores que magnifican esta tragedia; sin embargo, a un mes del doblete sísmico, algunas instituciones internacionales han empezado a hacer sus estimaciones.

El Grupo Banco Mundial, por ejemplo, menciona que los daños que sufrió La Guaira en el terremoto están valorados en 19.600 millones de dólares. Es un monto que impresiona, pero que no está lejos de las proyecciones de otros equipos especializados.
La información publicada refiere que el 47% del daño total afectó a edificios residenciales, seguido de infraestructura (27%) y edificios no residenciales (26%).
En el informe se menciona que el ritmo de recuperación que pueda tener La Guaira, tendrá un impacto directo en la economía del país.
«Los terremotos han perturbado la vida de las personas, dañado infraestructura crítica y generado nuevos desafíos para la recuperación de Venezuela. Una recuperación eficaz comienza con evidencia confiable. Esta evaluación ofrece al Gobierno de Venezuela y a sus socios una base objetiva y temprana para la planificación de la recuperación, y el Grupo Banco Mundial está comprometido a apoyar ese proceso en cada etapa», dijo Susana Cordero Guerra, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe.
Este reto plantea la necesidad de crear un plan para ver qué es lo que pasará con La Guaira y esto es algo que no queda del todo claro. Para muchas personas, este territorio no debería ser habitado por nadie. Hay que tomar en cuenta que, en un lapso de 28 años, La Guiara ha pasado por dos tragedias naturales que han devastado por completo a la entidad y ha costado miles de vidas.

Si esto se toma en consideración, construir edificaciones nuevamente en La Guaira es un riesgo muy alto. A pesar de esto, los ingenieros señalan que sí es posible instalar una ciudad residencial en la zona, siempre y cuando se respeten las medidas de seguridad.
Este punto es clave, porque significa que, para poder cumplir con estos estándares, la inversión debe ser mucho más alta y el tiempo de construcción será más lento.
Por ahora, a un mes del terremoto, hay muchas preguntas que quedan sin responder. ¿Qué pasará con los cuerpos que aún no han sido recuperados?, ¿cuál es la solución habitacional para las familias que lo han perdido todo?, ¿seguirá llegando ayuda internacional a Venezuela?, ¿hay un plan para poder recuperar a La Guaira?, son algunas de las interrogantes que, al día de hoy, no tienen respuesta.
Tocará esperar para ver cómo se desarrollan los hechos. En la mente del venezolano, el recuerdo del 24 de junio sigue vivo, después de todo, fue la primera vez en la historia que el país se partió en dos.
Las inspecciones a las viviendas que quedaron en pie en La Guaira empezaron y no todas pasaron la prueba. De acuerdo con diversos reportes, más del 50% de las estructuras que fueron analizadas tienen problemas de habitabilidad.
Francisco Garcés, presidente de la Comisión de Evaluación de Habitabilidad de Infraestructuras y ministro de Transporte, señala que, hasta la fecha, han sido evaluadas 6.907 edificaciones en La Guaira, de las cuales 3.237 obtuvieron el color verde. Esto quiere decir que no representan ningún riesgo.

Pero no todas las viviendas quedaron en buenas condiciones. La información que fue ampliamente documentada por medios nacionales, revela que 1.785 de estas estructuras recibieron la etiqueta amarilla, lo que significa que tienen un uso restringido, bien sea porque tienen daños menores o afectaciones en mampostería.
En el informe, también se detalla que 1.885 viviendas tienen calificativo en rojo, lo que significa que tienen un riesgo importante de desplome y no deben ser habitadas bajo ninguna circunstancia.
Si se suma la cantidad de viviendas que recibieron la etiqueta amarilla con las que recibieron la etiqueta roja, estaríamos hablando de que el 53,14% de las edificaciones evaluadas tienen algún daño.
Es importante aclarar que, aunque algunas viviendas recibieron el calificativo de la etiqueta roja, esto no quiere decir que las estructuras deban de ser destruidas de forma inmediata.
En la información que fue suministrada a los medios de comunicación, se explica que los trabajos de reparación en algunas de estas estructuras ya empezaron.
Una nota que fue compartida en el portal Banca y Negocios, señala que Jacqueline Faría, presidenta del Plan Venezuela Renace, indicó que, a escala nacional, 11.794 viviendas se encuentran en reconstrucción, de las cuales 4.393 son casas unifamiliares o bifamiliares y 7.401 son apartamentos correspondientes a 228 edificios.
Estas acciones se hacen como parte de la estrategia desarrollada por el gobierno venezolano para poder reubicar a las más de 21 mil personas que se quedaron sin hogar en La Guaira.
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