Según el gremio de industriales, la crisis eléctrica se mantiene como uno de los principales obstáculos para la productividad y el desarrollo en el estado Lara y en todo el territorio nacional.
El más reciente informe de Conindustria expone la gravedad de la situación durante el primer trimestre de 2026: de 480 horas de actividad planificadas, las industrias perdieron 170 horas a causa de los apagones. Esta pérdida del 35% del tiempo operativo fuerza a las empresas a trabajar a contrarreloj en las 310 horas disponibles.
Buscan opciones para enfrentar apagones
Ante este escenario, el 56% de los industriales en Lara y el resto del país ha optado por la autogeneración eléctrica para evitar un cierre técnico. No obstante, el alcance de esta medida es limitado, pues sólo el 5% de esas empresas tiene la capacidad instalada para cubrir la totalidad de su demanda energética.

Con más de un tercio de la jornada laboral afectada por racionamientos y fluctuaciones, el gremio advierte sobre la vulnerabilidad del sector: «Mantener las santamarías arriba, preservar los puestos de trabajo y garantizar el abastecimiento requiere hoy un esfuerzo financiero y logístico sin precedentes».

