- La fe y la cultura se entrelazan en el estado Lara este 13 de junio. Cientos de devotos honrarán a San Antonio de Padua con bailes tradicionales y procesiones.
Cada 13 de junio, hasta en los rincones del estado Lara se escuchan los sonidos del cuatro, el tambor y las maracas. Devotos recorren las calles en honor a San Antonio de Padua, celebración que une la fe, la tradición y la cultura en una manifestación popular que se ha mantenido viva a través de las generaciones, desde hace unos 400 años.
La celebración se centra en El Tocuyo porque fue un 13 de junio que los negros danzaron por primera vez en esa ciudad, luego de que los hacendados les dieran permiso de venerar a San Antonio. Al son de La Batalla, La Bella, El Galerón, El Poco a Poco, La Perra Fina, El Seis por Ocho, El Gavilán y La Juruminga cientos de devotos bailarán mañana sábado.
Pero la fe no es de un solo lugar, se traslada a varios municipios de Lara, entre esos Jiménez e Iribarren, que también le rendirán honores al santo de los objetos perdidos. Familias enteras se reúnen para cumplir promesas, salir en procesiones y bailar el tamunangue, que para muchos no es solo una actividad cultural, sino una forma de agradecer por favores concedidos.

Devoción a San Antonio
El padre Alexander Nieves, párroco de la iglesia San José, explicó que la devoción a San Antonio ha logrado mantenerse vigente porque forma parte de la vida cotidiana de numerosas comunidades larenses.
«San Antonio sigue siendo un santo muy cercano al pueblo. Muchas personas mantienen promesas y expresan su fe a través de distintas manifestaciones que se han transmitido de generación en generación», dijo el padre Alexander.
El sacerdote destacó que la festividad permite a los creyentes encontrarse con sus raíces y fortalecer valores, como la solidaridad, la fraternidad y la esperanza.
En cada golpe de tambor también resuena una herencia cultural que ha pasado de padres a hijos durante siglos.
Juan Eduardo Romero, director fundador del grupo Uyama y devoto de San Antonio, resaltó que detrás de cada son existe una historia colectiva construida por generaciones de hombres y mujeres que encontraron en esta expresión una manera de honrar al santo.
«Cuando bailamos o tocamos para San Antonio estamos manteniendo viva una tradición que nos identifica como pueblo. Por casi 41 años, en Uyama hemos llevado la fe y la tradición a nuestra comunidad en Los Crepúsculos», contó Romero.

Generación de relevo
Alfredo Soto, coordinador de Fundatamunangue, comentó que gran parte de la fortaleza de esta manifestación radica en que los conocimientos han pasado de abuelos a padres y de padres a hijos.
Recordó que en Sanare, Curarigua, El Tocuyo y Barquisimeto hay familias que han dedicado generaciones enteras a preservar los sones de negro y el fervor por San Antonio.
«Nosotros veíamos ese tamunangue que hacían nuestros abuelos. Ellos murieron, pero sus hijos también bailan y promueven el tamunangue», dijo Soto.
La celebración de San Antonio comenzará esta tarde tanto en la capital larense y El Tocuyo. En la parroquia San José de Barquisimeto le dedicarán una serenata a San Antonio, hoy a las 6:00 de la tarde, y mañana sábado tendrán misa y procesión con la imagen. Fundatamunangue rendirá honores en la escuela de tamunangue Don Felipe Tovar y los tambores también sonarán en Los Crepúsculos.

