Durante el año 2025 America Latina y el Caribe enfrentaron temperaturas récord, sequías prolongadas, lluvias extremas y desaparición de los glaciares, según el reciente informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
El organismo advirtió que las señales del cambio climático ya son visibles en toda la región y que sus efectos están golpeando tanto a las comunidades como a las economías.
Según lo publicado, las olas de calor fueron uno de los fenómenos más extremos del año. En México se registró una temperatura histórica de 52,7 °C en Mexicali, mientras que en varios países de Centro y Suramérica los termómetros superaron los 40 °C durante semanas.
La OMM señaló que el calor extremo se ha convertido en una amenaza creciente para la salud pública. Incluso, estimaciones del organismo indican que alrededor de 13 mil personas mueren anualmente en América Latina por causas asociadas a las altas temperaturas, aunque las cifras podrían ser mayores debido a la falta de registros completos en varios países.
“Las señales de un clima cambiante son inequívocas en toda América Latina y el Caribe, desde la reducción acelerada de los glaciares y el aumento del nivel del mar hasta la rápida intensificación de los ciclones tropicales, el calor extremo, las crecidas y las sequías», dijo Celeste Saulo, Secretaria General de la OMM.
El informe también reflejó cómo el ciclo del agua se ha vuelto más agresivo e impredecible. Mientras algunas zonas enfrentaron inundaciones y lluvias torrenciales, otras atravesaron fuertes períodos de sequía.

En Perú y Ecuador, las crecidas registradas en marzo (2025) dejaron más de 110 mil personas afectadas. México también sufrió graves inundaciones durante octubre, con decenas de víctimas mortales y daños en infraestructuras.
La situación también preocupa en la región andina. La OMM alertó sobre la acelerada pérdida de masa de los glaciares en países como Colombia, Ecuador, Chile y Argentina, una situación que amenaza el suministro de agua para millones de personas.
Retroceso de los glaciares en América Latina
En el caso de Venezuela, el país perdió su último glaciar, el Humboldt, un hecho que evidencia el impacto del calentamiento global sobre ecosistemas considerados estratégicos para la región.
Otro de los puntos abordados en el informe es el deterioro de los océanos. El calentamiento y la acidificación de las aguas continúan afectando arrecifes coralinos, ecosistemas marinos y actividades pesqueras en distintas zonas del Caribe y el Atlántico tropical.

Además, el nivel del mar sigue aumentando a un ritmo superior al promedio mundial en algunas áreas costeras de América Latina y el Caribe.
La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, afirmó que el informe representa “un llamado a la acción”. Además, destacó la necesidad de fortalecer los sistemas de alerta temprana, mejorar los servicios meteorológicos y reforzar la preparación ante fenómenos extremos.
Según la organización, el desafío para la región no solo pasa por responder a las emergencias climáticas actuales, sino también por adaptarse a un escenario donde estos eventos serán cada vez más frecuentes e intensos.
«Estas conclusiones son sumamente preocupantes. Pero al mismo tiempo evidencian la importancia de nuestro trabajo. La información climática va mucho más allá de los datos. Es esencial para las personas», declaró Celeste Saulo.
Durante la presentación de informe, Saulo indicó que se debe «proteger a las comunidades de las crecidas, las sequías, los huracanes, las olas de calor y otros peligros. Gracias a ella, los agricultores pueden planificar los cultivos, las autoridades del ámbito de la salud pueden prepararse para enfrentar riesgos relacionados con el calor y las comunidades costeras pueden planificar medidas para encarar el aumento del nivel del mar».

