Los gremios de profesionales en Venezuela han ido perdiendo autonomía y ahora mismo representan una parte minoritaria en las luchas sociales. Este es el balance que hacen expertos en sociología, al analizar la compleja situación que viven las diversas organizaciones gremiales en el país.
De acuerdo con lo explicado por expertos, los diversos gremios y colegios de profesionales en Venezuela han visto cómo, en los últimos años, se crean estructuras paralelas para tratar de acabar con la institucionalidad de los profesionales. En este punto, los consultados hablan sobre ataques directos a las agrupaciones que pueden representar un riesgo para los que ocupan el poder.
Dioni Salas, sociólogo, menciona que con este fenómeno se generan dos grandes problemas. En primer lugar, los profesionales se ven afectados porque quedan en condición de vulnerabilidad, sin capacidad de respuesta para las luchas por reivindicación o derechos labores y, en segundo lugar, se genera un nivel de caos y división que crea condiciones para la dispersión.
«En Venezuela se están dando casos muy particulares. Los periodistas, por ejemplo, son muy atacados por ser voces críticas y se ha buscado crear, no sólo instituciones paralelas al Colegio Nacional de Periodistas, sino que se da la formación de profesionales que vienen a ser un contrapeso a las voces de denuncias. Esto pasa también con los médicos, por citar dos casos», dice.
Salas dijo que este es un síntoma muy presente no sólo en Venezuela, sino en el resto del continente. Los bajos niveles de democracia que hay en la región hace que sea muy difícil para los gremios poder organizarse en una lucha conjunta.

Estrategias de división y vulnerabilidad profesional
El especialista refiere que, el marco jurídico venezolano es claro y establece mecanismos para que los gremios se renueven de forma constante; sin embargo, en la última década, la lucha gremial se ha judicializado lo que hace que sea prácticamente imposible poder sostener la institucionalidad gremial.
«Ahora vemos que hay amparos inconstitucionales que tienen un solo objetivo: evitar la renovación de las estructuras. Tan marcada está la crisis estructural que hay en el país que, en el Poder Legislativo, todavía están los proyectos de la renovación de algunos gremios en el ejercicio de sus profesiones. Esto es algo que se ha engavetado para evitar que puedan funcionar», dice.
Esta realidad se puede graficar perfectamente con el caso de algunas universidades en el país. De acuerdo con lo denunciado por organizaciones no gubernamentales, a la gran mayoría de casas de educación superior se les ha impedido la renovación de sus autoridades. Ese marco favorece la intervención directa de quienes ejercen el poder, lo que debilita las actividades de calle.

Impacto de la judicialización en elecciones de gremios
Para efectos de este reportaje, el equipo periodístico del diario LA PRENSA DE LARA analizó lo que está pasando con algunos de los gremios más emblemáticos de la región. En este análisis, se revisó la situación legal del Colegio de Médicos en la entidad que tiene la figura de tres presidentes, sin que exista un consenso claro sobre quién es la autoridad vigente.
Luego de la muerte del doctor Pedro Barreto, quien había sustituido en el cargo a René Rivas, Carlos Angulo asumió la presidencia de la casa gremial. Esta decisión trajo polémica y no fue aceptada por una parte del gremio que hizo un contrapeso de poder.
Ruy Medina, exdirector de salud en la entidad y quien en el pasado fuera presidente del Colegio de Médicos, fue nombrado presidente encargado y hasta se juramentó, pero esta decisión tampoco alcanzó el consenso y una parte del gremio designó al doctor Rafael Rojas como el nuevo presidente encargado, lo que terminó generando una situación incómoda dentro de la misma casa gremial.
Ahora mismo, existen tres figuras representativas que se identifican con autoridad, pero que no generan unión dentro del mismo gremio. ¿Qué trajo esto como consecuencia?, la pérdida de actividades de calle y peso en la lucha por la reivindicación de los trabajadores de la salud. De hecho, desde el mismo Colegio de Médicos recuerdan que, desde que René Rivas estaba en el cargo no hay grandes manifestaciones y el sector ha ido perdiendo peso mediático.

Fractura interna y pérdida de influencia mediática
Esta realidad se ve reflejada en algunas situaciones que se han quedado sin respuesta. A mediados del año pasado, por ejemplo, se iniciaron una serie de investigaciones dentro del Hospital Central de Barquisimeto y otras instituciones sanitarias en el estado, para identificar una trama de corrupción en la venta de insumos hospitalarios.
Estas acciones fueron aplaudidas por la colectividad pero, dentro del gremio médico, no hubo pronunciamientos sobre este tema.
Elda Jiménez, presidenta del Colegio de Profesionales de la Enfermería en el estado Lara, denuncia que esta situación está presente en todos los gremios. En el que ella preside la situación no es distinta porque, a pesar de ser reconocidos como la institución vigente a nivel internacional, al no tener un estatuto vigente no pueden participar en mesas de diálogo sindical.
«Al no tener estatutos vigentes, no somos invitados a las discusiones que se hacen en torno a contrataciones colectivas. Ese era el objetivo del gobierno venezolano, crear un marco de ilegalidad», puntualiza.
Jiménez aclara que, a nivel internacional, los colegios de enfermería son reconocidos. A pesar de no contar con estatutos vigentes, cuando un profesional de la enfermería se va del país y quiere ejercer en algún país solicita un documento que es firmado por las casas gremiales en los estados. Este documento es válido y aceptado.

Exclusión de las mesas de diálogo sindical
«Somos ilegales para algunas cosas, pero para otras no. Yo tengo seis años en el cargo y en teoría, este es un puesto que debe renovarse cada tres años. La solicitud se hizo al Consejo Nacional Electoral (CNE) que es el órgano encargado de regular las elecciones, pero nada pasó», dijo Jiménez.
Jacobo Mármol, abogado consultado para este reportaje, denuncia que la situación institucional de los gremios es caótica. Mármol refiere que la politización de todo el sistema hace que sea prácticamente imposible mantener una lucha gremial activa.
«Esta realidad se ve en todos los sectores y va desde la creación de universidades afectas al gobierno que no cumplen con las condiciones de formación del estudiantado, hasta el asfixio, a propósito, de las universidades públicas que han existido desde antes de la llegada de este gobierno», dice.
Mármol señala que con la creación de estas instituciones nació otro problema, el daño estructural que es la imposición que se le hace a los gremios de profesionales de colegiar o avalar a estos estudiantes que, de acuerdo con el abogado, no cuentan con la preparación para ser acreditados por los gremios para el ejercicio profesional.
«Cuando se cae en esto, se desata un caos que está o estuvo en vías de desarrollo», dice.
Otra de las cosas que preocupa a Mármol es la intervención de las autoridades gubernamentales en el sistema de justicia. El especialista habla de la intervención directa que se hizo al Colegio de Abogados en el estado Lara, intervención que incluso negó el proceso electoral gremial.
«Se impuso por medio de una ley de procesos electorales que el CNE, ente que todos conocemos y sabemos su forma de proceder, tenía que supervisar todos los procesos electorales del país, algo que antes celebraban todos los gremios de forma independiente en sus propias sedes del Colegio. En vista de esto, el Colegio de Abogados del estado Lara fue intervenido por el Tribunal Supremo de Justicia y nombraron a cuatro personas que no fueron electas, para hacer con el gremio lo que les da la gana», dice.
A juicio de Mármol, Venezuela está pasando por la mayor crisis gremial en su historia. El experto refiere que, desde que se alcanzó la independencia plena, nunca hubo tantas restricciones para los gremios de profesionales. «Al final se fue creando un marco jurídico para darnos carácter de ilegalidad», lamenta.
De esta forma, la estructura gremial de profesionales en Venezuela parece haber caído en un bache muy difícil de superar. Aunque ciertamente desde estas organizaciones se siguen haciendo denuncias puntuales, la realidad es que cada vez es menor el peso que estas agrupaciones tienen en las calles.
La creación de estructuras paralelas o incluso sistemas de universidades ha ido socavando la lucha de estos profesionales. La muestra de esta decadencia estructural se grafica en lo que ocurre con el Colegio de Médicos en Lara o el Colegio de Abogados, por citar un par de ejemplos.
En el pasado reciente, ambas casas gremiales eran bastante activas, llamando a acciones de calle o haciendo pronunciamientos para denunciar irregularidades dentro del sistema, pero esto ha cambiado. Ahora mismo, ambas instituciones se encuentran con una especie de intervención por parte de las autoridades gubernamentales, algo que no había ocurrido nunca.
Mientras tanto, en el país se discuten acuerdos gremiales sin tener en cuenta a los gremios originarios, algo que parece ilógico desde todo punto de vista, pero que enmarca la crisis estructural que atraviesan las casas de profesionales en Venezuela.

