Antes de preguntarse cómo una bomba lacrimógena llegó a un salón de clases, hay una duda y es en ¿qué momento ese objeto entró en la rutina de un niño sin que nadie lo notara?, así lo resalta la profesora Luisa Pernalete, miembro del Centro de Formación e Investigación de Fe y Alegría.
Para Pernalete, la seguridad no depende únicamente de normas escolares e insistió en que la prevención comienza mucho antes de cruzar la puerta del plantel.
«Conversar con los niños sobre la violencia y el uso de armas es una herramienta que los ayuda a valorar la paz y a entender por qué ciertos objetos no tienen cabida en su entorno. Hay que preguntarles qué piensan de ellos y no se trata de discursos, sino de abrir el tema a su nivel», comentó Pernalete.

Antecedentes que elevan preocupaciones en materia de seguridad
Lo ocurrido el pasado martes en la escuela de El Jebe no sólo coloca a las instituciones en el foco, sino que genera una fractura en los hogares que, según especialistas, muchas veces empieza y pasa desapercibido, terminando en la escuela.
«Actualmente, los padres y representantes están enfocados en trabajar para sacar adelante el hogar; sin embargo, algunos están dejando de asistir a sus hijos y se ve al momento de ir a clases, porque hay una falta de seguimiento y orientación», dijo Laura Igarra, presidenta del Colegio de Licenciados en Educación de Lara.
Igarra detalló que algunos padres dejan a sus niños solos en las viviendas y durante ese lapso no saben con quién pueden estar hablando.
La profesora Igarra indicó que la educación comienza en casa, pero también existen algunas fallas en las instituciones educativas, como la ausencia de talleres de prevención y concienciación tanto para las familias como para los estudiantes.

Igarra resaltó la necesidad de recuperar nuevamente los valores en las instituciones e hizo el llamado a que en las casas de estudios existan orientadores o psicopedagogos, los que son necesarios porque pueden evaluar a los niños y adolescentes si presentan algún problema en casa.
Clara Bravo, vicepresidente de la Asociación de Orientadores de Lara, concuerda con las profesoras y destacó que la prevención se refuerza con equipos interdisciplinarios como médicos, psicólogos, trabajadores sociales y psicopedagogos para que trabajen tanto la parte académica como social de los alumnos.
Los docentes también recordaron las prácticas que ayudaban a mitigar riesgos dentro de las escuelas y que actualmente parecen olvidadas, los bolsos transparentes, la revisión de las mochilas al ingreso y las normas sobre cómo deben portar sus uniformes, sumadas a la atención del personal desde porteros hasta directores.
Lo que ocurrió en la escuela El Jebe se convirtió en un llamado de alerta, la prevención no puede quedarse en reglas plasmadas en un papel, deben aplicarse estrategias.

Investigan caso
Luego del hallazgo de la bomba lacrimógena dentro del bolso de un niño, de 11 años, funcionarios del Sebin se trasladaron a la institución para retirar el artefacto.
El equipo del Diario de Lara, LA PRENSA, pudo conocer que la Fiscalía 18 del Ministerio Público se encuentra en investigaciones para determinar de dónde salió el artefacto y quién se la dio al niño.

