Desde finales del siglo XIX, un grupo de hombres cultos, honorables, visionarios y quienes lideraban el poder económico de Barquisimeto, entendieron que para que sus negocios progresaran tenían que unirse como gremio para ser una voz fuerte y un eje de influencia que procurara el bienestar de las comunidades, y así liderar propuestas que permitirían el desarrollo económico de Lara, un estado con ubicación estratégica en Venezuela y vocación permanente para el comercio y los servicios.
El 12 de marzo de 1901 fue fundada la Cámara de Comercio del estado Lara, según detalla su acta de constitución. Es la tercera cámara empresarial más antigua de Venezuela, después de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Caracas (1893) y de la Cámara de Comercio de Maracaibo (1894). Y desde su aparición ha conservado sus mismos valores: velar por los intereses y el progreso de la sociedad larense, con honestidad, compromiso, libertad y solidaridad.


La historia de la Cámara de Comercio larense
Según contó Iván Brito, costumbrista y quien fue elegido cronista oficial de la Cámara de Comercio, esta institución impulsó a su vez la creación de otros gremios, como la Cámara de Industriales del estado Lara en 1944.
Para la época de su nacimiento, Barquisimeto estaba dejando de ser un pueblo para transformarse en ciudad, tras la inauguración del Ferrocarril Bolívar (1891), que conectaba a Barquisimeto y el puerto de Tucacas y de allí con el exterior. Eso hizo que la ciudad se convirtiera en un gran centro de acopio y distribución de rubros, como el café, víveres y animales. Y empezó a contar con la presencia de pasajeros de ciudades cercanas, quienes utilizaban el sistema ferroviario para viajar a la ciudad de Caracas.
«Los comerciantes ayudaron a modernizar la ciudad y la economía, y decidieron crear un gremio que funcionara coherentemente para hacer progresar al estado y al país», mencionó Brito.


Poder económico
23 establecimientos comerciales habían en Barquisimeto en 1900, cuando se dieron los primeros pasos para fundar la Cámara de Comercio del estado Lara. Estaban en la «Calle del Comercio», que hoy es la avenida 20.
Según destaca en su libro Raúl Azparren, un destacado empresario que fue presidente de este gremio en el período 1954-1955 y luego entre 1956 y 1965, titulado: Fundación y Reinstalación de la Cámara de Comercio del estado Lara, Barquisimeto 1981, para celebrar el aniversario 80. Los empresarios que conformaron la primera junta directiva fueron: Eduardo Lindheimer, presidente; José A. Greson, vicepresidente; W. Matzen, Arístides Braschi y B. Lange, como vocales.
El primer presidente de la Cámara de Comercio era francés y dueño de «Bazar Francés», y los precursores del comercio en la ciudad vendían desde mercancía seca, eran importadores y exportadores de café, víveres, y cueros de chivo, tenían ferreterías, vendían tela al detal, tenían una botica, tiendas de novedades, algunos se dedicaban a los bienes raíces, había fabricantes de velas, jabón y queso llanero.
La primera sede de esta institución centenaria funcionó en uno de los establecimientos de Lindheimer, en lo que hoy es la avenida 20 con calles 24 y 25.


«Francisco Tamayo nos dice en su libro en 1952 estas palabras: ‘Si Lara es un punto de convergencia, Barquisimeto es el crisol que polariza el mestizaje de lo nacional’. Por su ubicación geográfica, la ciudad es un nódulo donde convergen distintas vías. Por eso, Barquisimeto ejerce influencia en la Región Centroccidental», expresó Iván Brito, costumbrista.
Esta fuerza empresarial venía analizando que en Barquisimeto se habían dado pasos importantes para que la ciudad creciera, tanto por la inauguración del Ferrocarril Bolívar (1981), cuya estación Barquisimeto-El Hacha-Duaca, estaba en lo que hoy son los terrenos de la Catedral Metropolitana, sino porque estaba pasando de ser un reducido, modesto pueblo, de «apenas 9 cuadras longitudinales, 13 transversales y 9.500 habitantes», según destacó en su libro Azparren, a ser una zona de las más frecuentadas por su influencia en el transporte.
En 1821, el libertador Simón Bolívar decretó la construcción del primer acueducto en Lara y se construyó en la calle 48 con carrera 13. En 1896, autoridades cambiaron faroles mortecinos por bombillas eléctricas.
«Esos empresarios venían de una ciudad con alumbrado de carburo, donde se apagaban las lámparas a las 9:00 de la noche y la mayoría de las calles eran de tierra. Donde los cochinos, las gallinas andaban realengos por las calles, donde el ganado se traía a pie hasta el Matadero Municipal. Entonces, esa gente que vivió esa época, quiso que Barquisimeto prosperara y a lo largo de 125 años se han esmerado para lograr tener una gran urbe», precisó Brito.
Destacó que el mayor desarrollo de la ciudad se vio a partir de 1936, cuando el presidente de la República, general Eleazar López Contreras, creó el Plan Febrero, para canalizar las demandas populares y modernizar el Estado. De ese plan se benefició Barquisimeto y continuó haciéndolo con las reformas del presidente Isaías Medina Angarita.


Fomentaron el progreso
Más que un ánimo de lucro personal, los empresarios que a lo largo de más de un siglo han representado a la Cámara de Comercio, tienen el propósito de atender los problemas que padecen las comunidades y ser intermediarios con el poder político para solucionarlos y procurar el desarrollo productivo. Los mueve la solidaridad y el altruismo.
Raúl Azparren, destaca en su libro, que los empresarios tuvieron la iniciativa de traer a Barquisimeto a las Hermanas de la Caridad para el Hospital del mismo nombre, que después pasó a llamarse «Antonio María Pineda». También trajeron a las Hermanas de San José de Tarbes para que fundaran el Colegio de la Inmaculada Concepción.
El comerciante Henry Lammers, jefe de la firma Blohm y Cía, otorgaba créditos para el fomento agrario. Y también destaca en la historia por ser uno de los principales benefactores para atender a los habitantes de Barquisimeto durante la peste española (1918).


Los empresarios también han procurado ser actores claves para atender la escasez de agua en Barquisimeto, creando un comité para que se instalaran medidores y se construyera la planta de tratamiento El Manzano, para el agua procedente del Bosque de Macuto.
La Cámara de Comercio apoyó a la Sociedad Amigos de Barquisimeto, en la búsqueda para que se creara una universidad politécnica (hoy Unexpo) y el empresario Raúl Azparren fue figura clave para concretar este proyecto. También promovían la construcción de la UCLA.
Ambas universidades se aprobaron mediante firma de decretos del presidente Rómulo Betancourt, el 22 de septiembre de 1962, publicados en Gaceta Oficial número 26.958. Ordenando la creación del Centro Experimental de Estudios Superiores (Cedes), que en la actualidad es la UCLA, y el Instituto Politécnico Superior, que hoy es la Unexpo.
Asimismo, fueron los precursores para que se desarrollaran las Zonas Industriales de Barquisimeto. «Consiguieron que la Shell financiara el estudio de factibilidad y vinieron a estudiar los terrenos más propicios para inaugural la Zona Industrial I. Luego Azparren gestionó reuniones con la Corporación Venezolana de Fomento para avanzar en la construcción de esta importante área económica», puntualizó Iván Brito.


