La Federación Nacional de Asociaciones de Empresarios de Hidrocarburos (Fenegas), informó que el sector de estaciones de servicios se declara en emergencia económica y operacional, a través de un comunicado que fue publicado por medios internacionales.
Para enfrentar la crisis, hacen dos solicitudes al Estado: que haya una homogeneización del mercado nacional, porque cada gasolinera en el país está en capacidad de vender gasolina de bajo octanaje y súper premium, así como diésel. Y que se revise el margen comercial que les paga Pdvsa que les impide cubrir costos operativos.
Desde julio 2020, cuando el entonces presidente de la República, Nicolás Maduro, decretó el aumento del litro de gasolina a $0.50 y estableció estaciones de servicio subsidiadas (que venden el litro a $0,02 aproximadamente), ha habido una división en el sector que no les ha favorecido.


Propuestas de la comunidad de gasolineras en el país
De acuerdo con declaraciones de Oscar Prósperi, presidente de Fenegas, publicadas en la cuenta de Instagram del periodista de economía, Nelín Escalante, el sábado 28 de febrero, en Venezuela están las estaciones de servicio «a precio internacional» las que despachan combustible a precio subsidiado, las que sólo atienden al transporte público, las que prestan servicio a funcionarios, las que atienden a sectores económicos, como la pesca y agricultura.
Y desde el 20 de febrero, hay estaciones de servicio que sólo comercializan gasolina «súper premium» de 97 octanos a un dólar el litro y debe ser pagada en divisas, en efectivo. Esto es un plan piloto que lanzó Pdvsa e inició en Caracas.
«Las 1.300 estaciones de servicio que están operativas en el país, pueden vender los dos tipos de gasolina…Esta división en el mercado nacional ha traído una cantidad de desviaciones en lo que es el suministro de combustible», comunicó Prósperi. El gremio considera que es incluso un derecho de los venezolanos poder pagar cualquier tipo de gasolina en una misma estación.


El segundo problema es que requieren un ajuste real del margen comercial sobre los costos y ganancias del servicio. La estatal petrolera estableció la ganancia de 2% por cada litro de combustible.
Según explicó al Diario de Lara, LA PRENSA, Norbis Peña, presidente de la Asociación de Empresarios Gasolineros del estado Lara (Asogas-Lara), institución que se apega al comunicado de Fenegas, el margen de ganancia es igual tanto para las estaciones dolarizadas como las subsidiadas. Equivale a $0.01 por litro vendido desde 2020. En un país con una alta carga tributaria e inflación, este margen comercial es insuficiente para poder cubrir los gastos de nómina, cancelar impuestos, pagos de mantenimiento y obtener una rentabilidad.
«El suministro de combustible no es como en el pasado, que se despachaba a diario. En el caso de las subsidiadas, que en Lara (hay más de 40), hay gasolineras a las que la cisterna de Pdvsa les despacha cada cuatro días, y no son los 36.000 litros de combustible, a veces son 13.600 litros, 14.000 litros o 10.000 litros. Como también hay estaciones de servicio dolarizadas que les llega hasta dos o tres cisternas de combustible al día», comunicó.


Explicó que los empresarios tienen que sacar dinero de su capital para mantener las estaciones de servicio. «Algunos tienen que sacar recursos de otras fuentes de ingreso, como tiendas de conveniencia o locales alquilados, para seguir operativos, pero eso no es sostenible», opinó.
Explicó que las gasolineras subsidiadas tienen un problema desde el 11 de diciembre 2025, debido a que Pdvsa tiene inconvenientes en su sistema de facturación y sólo da notas de entrega. Eso hace que el sistema Patria, por donde les cancelan el margen de ganancia del combustible vendido, no pueda «cruzar» los datos para procesar el pago. Aunque los usuarios siguen surtiendo combustible con su huella a través de Biopago, los empresarios tienen sus ingresos retenidos, ya que no los pueden convertir en bolívares.


