La cantidad de nacimientos de bebés prematuros que se registran en hospitales públicos de Venezuela sorprende a los médicos. Aunque no hay cifras oficiales, según testimonios de especialistas, es cada vez más frecuente atender a madres que traen al mundo niños de menos de 37 semanas y por debajo de los dos kilos y medio recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Las causas de la prematuridad son multifactoriales, pero en Venezuela predominan tres: la falta de control prenatal, la cantidad de embarazos adolescentes que se registran, y el mal cuidado de la salud de las madres por malnutrición. Así lo explicaron la doctora Elvia Irene Badell, presidente de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría (SVPP), y el doctor Huníades Urbina, presidente de la Academia Nacional de Medicina.
En un recorrido que realizó el equipo de reporteros del diario La Prensa de Lara, en la Maternidad del Hospital Central Universitario Antonio María Pineda (Hcuamp) de la ciudad de Barquisimeto, la mañana del 1º de enero, en busca del primer bebé nacido en 2026, se pudo evidenciar la realidad de este problema de salud pública. La primera barquisimetana nació a las 8:45 de la mañana de ese día, pesó dos kilos 350 gramos, midió 48.5 centímetros, y fue una cesárea cuando tenía 34 semanas. Su madre, de 22 años, es de Bobare, municipio Iribarren y esta es su segunda hija.


En el área de hospitalización de la maternidad, esa misma mañana había otro caso de una madre con un bebé prematuro en sus brazos, nacido un día antes.
«El llamado es para que las mujeres se controlen su embarazo. Nos ha llamado la atención la gran cantidad de niñas, de jóvenes, de adultas con partos prematuros. Tenemos que trabajar para que podamos llevar a feliz término los embarazos y que tanto la madre como el bebé tengan una recuperación satisfactoria». Así lo expresó la doctora Linda Amaro, directora del Hcamp, cuando La Prensa de Lara la abordó. Ese día reveló que durante 2025 hubo 6.700 nacidos vivos en el primer centro asistencial del estado Lara, entre partos y cesáreas.
La prematuridad es la primera causa de muerte de niños en el mundo. En 2020, uno de cada 10 bebés nacidos prematuramente murieron por complicaciones, según la OMS. Un informe publicado en 2023 por la Unicef, registró que las tasas de nacimientos antes de las 37 a 40 semanas no cambiaron en ninguna región del mundo en la última década de 2010 a 2020, con 152 millones de bebés vulnerables nacidos demasiado pronto.


Vigilancia prenatal
De acuerdo con recomendaciones de la OMS, para que un embarazo tenga un desenlace positivo, lo primero que debe haber es atención prenatal. Las madres que tienen un mínimo de ocho consultas logran reducir las muertes perinatales hasta en 8 por cada 1000 nacimientos. Estas muertes son las que ocurren desde las 22 semanas completas (154 días después de la gestación) y termina a los siete días después del nacimiento.
El primer contacto con un profesional de la salud, debería ser a las 12 semanas de gestación. El médico pediatra, Huníades Urbina, sostiene que a partir de allí las embarazadas deben asistir a control rutinario una vez al mes.
«Una mujer que se planifica para tener un bebé debe acudir al médico, incluso antes de embarazarse, para ver si tiene buena salud. Se debe evaluar su estado nutricional, si tiene alguna infección, porque eso produce partos prematuros», recalcó.


La doctora Elvia Irene Badell, presidente de la SVPP, sostiene que lo primero que debe hacer una mujer con sospecha de embarazo, es realizarse exámenes de laboratorios para determinar cómo están sus micronutrientes. Dijo que para los pediatras, los primeros 1000 días (desde la concepción hasta los 2 años de vida del bebé) son cruciales para su desarrollo. En nueve meses, esa mamá tiene que ser una cuna acogedora y óptima para que el bebé crezca.
«Si esa madre no acude a su control prenatal, no consume suficiente ácido fólico, está desnutrida porque lo que come es mucha arepa, pero no ingiere alimentos que le aporten hierro, calcio, magnesio, zinc, cobre, micronutrientes que ayudan a formar bien a un bebé, si se desarrolla en ese ambiente hostil con todos los valores bajos, el bebé sale pronto», resaltó.
Señaló que una embarazada que no consuma suficiente calcio puede hacer una preeclampsia (hipertensión durante el embarazo), al bebé no le va a llegar oxígeno, hay sufrimiento fetal y prematuridad.


Embarazo en adolescente
Una de las principales causas de los partos prematuros en Venezuela son los embarazos en adolescentes, según indicó la doctora Elvia Irene Badell, presidente de la SVPP.
«La OMS habla de embarazo de adolescente a partir de los 15 años hasta los 19 años. Pero aquí en Venezuela se registran casos incluso, antes, desde los 12 años, que ya se consideran abuso sexual por autoridades. Una adolescente no tiene desarrollado sus sistema reproductivo», resaltó.
En 2015, el Banco Mundial señaló que Venezuela era el cuarto país de Latinoamérica con más casos de embarazos en adolescentes y el primero de Suramérica.
Las últimas cifras que publicó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en el país, son de 2012. Ese año hubo 143 mil 491 nacidos vivos, hijos de adolescentes (de 10 a 19 años), representando el 23,4% del total anual de nacimientos.
De 2002 a 2012, Venezuela registró un incremento de 21,28%, de nacimientos vivos de madres adolescentes. Aunque las causas de estos embarazos son multifactoriales, la OMS registra que el 95% de los nacimientos de hijos de adolescentes ocurren en países subdesarrollados.


Buena alimentación
La doctora Elvia Badell indicó que la alimentación de las embarazadas es fundamental. Una dieta de colores, con proteínas, carbohidratos y grasas. E incrementar en cada trimestre el consumo de frutas, vegetales, proteínas y que sean alimentos de alta calidad.
«Una mamá que se desayuna una arepa con mantequilla y un café negro no es igual a una mamá que se desayuna con la misma arepa, pero que le pone aguacate, se come un huevo, una rueda de naranja y se toma un vaso de avena», explicó la doctora Badell.
Partos prematuros requieren de altos costos de salud
Salvarle la vida a un bebé prematuro genera un alto costo humano y financiero. En Barquisimeto, ninguna clínica cuenta con una Unidad de Terapia Intensiva Neonatal, solamente el Hospital Central Antonio María Pineda.


Estos bebés requieren de incubadoras, ventiladores mecánicos, y un equipo multidisciplinario de médicos, comenzando por los neonatólogos.
«Luego de salir del hospital ese niño va a necesitar una alimentación especial, expertos de anatomía, neurodesarrollo, terapias cognitivas, sensoriales y hasta una educación especial», resaltó la doctora Elvia Irene Badell, de la SVPP.
En junio 2025, una investigación realizada en Chile, reveló que los bebés prematuros con Displasia BroncoPulmonar (DBP) de muy bajo peso, generaron costos intrahospitalarios 78% superiores a los bebés nacidos sin DBP.
Los prematuros tienen mayor estadía hospitalaria y mayor riesgo de rehospitalización.


