Durante la tarde de este sábado 31 de enero, la Región Metropolitana de Santiago de Chile enfrentó a un fenómeno climático que produjo intensas precipitaciones en periodos breves, resultando en inundaciones de vías principales, caída de árboles y tormentas eléctricas.
Según la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), el impacto en la infraestructura eléctrica dejó a aproximadamente 28.000 clientes sin suministro hacia el final del día.
En la comuna de Maipú, datos de la estación meteorológica de Rinconada indicaron que cayeron 17,4 milímetros de lluvia en solo una hora, lo que provocó el desborde temporal del canal Santa Marta. Puntos estratégicos como el cruce de Tres Poniente con Camino a Melipilla presentaron grandes balsas de agua y presencia de granizos, lo que obligó a las autoridades a emitir recomendaciones de precaución extrema para los conductores y usuarios del transporte público.


Alerta técnica de las autoridades de Santiago y condiciones climáticas
La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) mantuvo activa una alerta por tormentas eléctricas para las regiones Metropolitana y de O’Higgins. Este tipo de avisos se reservan para eventos de gran severidad que poseen el potencial de generar riesgos importantes para la población y la infraestructura.
La combinación de lluvia en zonas de altura y de granizo en el valle central complicó la respuesta de los equipos de emergencia, quienes debieron monitorear constantemente los puntos críticos de acumulación de agua en la ciudad.


Operativos de rescate
La situación en el sector oriente alcanzó niveles críticos debido a un deslizamiento de tierra en la zona de Camino a Farellones, específicamente en el kilómetro 5,5 de la comuna de Lo Barnechea. El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) informó que este incidente dejó a unas 90 personas aisladas en 15 viviendas cercanas al Puente Ñilhue.
El Cuerpo de Bomberos de Santiago desplegó múltiples unidades en el área, logrando el rescate de tres personas que habían quedado atrapadas en sus automóviles tras el desprendimiento de ladera.


