Un escándalo por fentanilo contaminado sacude a Argentina, donde una investigación judicial indaga la muerte de al menos 96 pacientes que recibieron el medicamento en clínicas y hospitales. La tragedia se hizo pública a partir de un caso que inicialmente se registró como un “shock séptico” en la partida de defunción de Daniel Oviedo, de 44 años, quien falleció tras una intervención en el Hospital Italiano La Plata.
Sus padres vieron una noticia relacionada que los hizo sospechar que lo que le pasó a su hijo era una posible contaminación. Al acercarse al hospital, las autoridades confirmaron sus sospechas: el caso de su hijo formaba parte de una investigación por el suministro de fentanilo clínico contaminado con dos bacterias inusuales. La causa, que involucra a dos laboratorios, ya ha resultado en la detención de 10 personas.


Investigaciones para hallar la causa del fentanilo contaminado en los centros de salud
La primera señal de alarma provino del Hospital Italiano La Plata a finales de abril. Los médicos sospecharon de la presencia de las bacterias Ralstonia pickettii y Klebsiella pneumoniae MBL en decenas de pacientes. A principios de mayo, después de una investigación interna, identificaron el fentanilo como la fuente de contaminación y alertaron a la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT).
Sin embargo, la respuesta del organismo de control fue lenta, pues, a pesar de que el expediente para investigar el desvío de calidad inició el 5 de mayo, la ANMAT tardó 3 días en emitir una alerta y 6 días en prohibir completamente el uso del producto, incluso con los cultivos bacterianos positivos y la alta tasa de mortalidad. Además, del expediente judicial se desprende que el laboratorio HLB Pharma no acató la orden de retirar el lote afectado del mercado en el plazo estipulado.
La investigación judicial ha revelado un patrón preocupante que no solo incluye el fentanilo contaminado. Entre junio de 2018 y mayo de 2025, el organismo de salud había recibido al menos 65 expedientes administrativos relacionados con “desvíos de calidad” o medicamentos presuntamente adulterados en los laboratorios investigados.
La causa penal ha ordenado el allanamiento de las sedes de HLB Pharma y Laboratorios Ramallo, donde se incautaron numerosas ampollas de fentanilo, y la detención de 10 directivos y responsables técnicos, incluido Ariel Fernando García Furfaro, dueño de uno de los laboratorios.