Evana Materán | LA PRENSA.- A blanco y negro están los centros de copiado. Los precios elevados de las resmas de papel, los toners y la escasez de efectivo han extinguido las copias e impresiones de documentos a color en los comercios especializados. Los dueños de estos negocios intentan sobrevivir.
“Estamos bajo la providencia de Dios”, expresó Yenni Guaidó desde el mostrador de su negocio ubicado cerca de la Torre David de Barquisimeto. Aunque en esa zona asiste muchas personas para tramitar documentos, su negocio está vacío porque las copias que tiene disponible cuestan Bs. 3 mil que además no se pueden pagar con punto de venta porque se quedó sin línea.
Guaidó explica que intentan mantener un precio accesible de las copias en comparación con otros locales donde los precios varían según el tamaño de la hoja, pero que la crisis actual les ha
afectado de forma considerable.
Las de oficios seubican en Bs. 4 mil mientras que la extraoficio llega a los Bs. 7 mil. Las más grandes son las más solicitadas porque se utilizan para los documentos como partida de nacimientos, actas de divorcio y títulos de propiedad.
Víctor Ocanto comenta que pasa las caín al tener que sacar copias a varios documentos porque no tienen suficiente efectivo. “No podemos ni para pagarlas con transferencias porque no tenemos teléfonos inteligentes”, añadió.
Más de uno sufre por no poder sacar las copias y más aún porque ya se les hace imposible mandar a redactar un documento o solicitar que les impriman páginas con imágenes a color.
Son pocos los cyber donde aún ofrecen el servicio a color porque en la mayoría se han quedado sin tinta o son muy ahorrativos. Lo cobran entre Bs. 4 mil y 10 mil dependiendo de la cantidad de tinta que requiera la imagen.
Aseguran que el precio de un toner varía entre 1 millón 500 y 12 millones 530 dependiendo de su marca y capacidad. “No vale la pena trabajar con impresión”, contó Paula Gómez, quien trabaja desde hace dos años en un cyber.
Recordó que los clientes a veces mandan a modificar las páginas y eso amerita pérdida de papel y tinta que después la gente no está dispuesta a pagar.
Otros productos como marcadores, tirros, sobres, clips y grapas poco se venden. La gente ya ni los mira porque están caros. “Un lápicero no baja de 8 mil bolívares y las carpetas ya están en 6 mil”, recordó Freddy Álvarez. desde su local.

