Leonellas Díaz | LA PRENSA.- Duermen en las plazas compartiendo cobijas, se bañan con agua que consiguen en tanques o grifos, comen de las sobras...
Cercas derrumbadas, columpios oxidados, piezas caídas, áreas verdes secas, rumas de monte y poca iluminación es la realidad que arropa a algunas plazas y parques ubicados en comunidades de Barquisimeto. Una marcada diferencia con aquellos que están en las principales avenidas de la ciudad, donde el color siempre destaca.