El transitar por las pasarelas metálicas con base de concreto y otras con estructura improvisada se han convertido en un desafío que a diario enfrentan los habitantes de las comunidades Los Luises, El Trompillo, La Peña y sus sectores aledaños. Son 50 metros de láminas lisas, endebles, llenas de huecos de tanto caminar, tubos cuadrados, oxidados que representan un peligro para las comunidades.