La generación Z se caracteriza por haber crecido en un entorno completamente digital, lo que ha influido notablemente en sus habilidades de comunicación, particularmente en el uso de redes sociales. Sin embargo, esta tendencia ha generado preocupaciones entre expertos y educadores, dado que la escritura a mano está siendo relegada a un segundo plano, afectando la capacidad de los jóvenes para comunicarse de manera efectiva.