Desde hace más de dos millones de años, los peces han sido una fuente de proteína para la humanidad. Sin embargo, su importancia va más allá de su valor nutricional y económico. Estas especies son fundamentales para mantener el equilibrio en los ecosistemas. Hace una década, el doctor en Biología de la conservación de la UCLA, Douglas Rodríguez Olarte, llevó a cabo la investigación más reciente sobre ictiofauna que se ha hecho en la cuenca alta del río Turbio, y determinó que existían 12 especies de peces, entre sardinitas, bagres y corronchos. Acabando con las creencias de generaciones enteras que pensaban que el río que bordea Barquisimeto no albergaba ninguna forma de vida acuática.