Hoy el lienzo de más de 400 años de la Virgen de Altagracia está más cerca de los habitantes de Quíbor, devoción que nació antes que la capital del municipio Jiménez del estado Lara fuera fundada, en 1620. Según cuenta el padre Havis Escalona, párroco de La Ermita, la fe en esta advocación mariana comenzó en 1606 en el centro de una de las familia del lugar.